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Komatsu descarta que 2026 arregle los adelantamientos

Ayao Komatsu, team principal de Haas, aseguró que ni los coches de la normativa de 2026 resolverán la falta de adelantamientos en el Gran Premio de Mónaco y defendió que la Fórmula 1 debe aceptar el domingo monegasco tal y como es.

En el podcast Essential F1, Komatsu fue tajante sobre las opciones de ver más acción en carrera: “No creo que se pueda adelantar allí en domingo ahora mismo”. A partir de ahí, dejó claro que tampoco espera un cambio real con la próxima generación de monoplazas: “Así que en Mónaco, creo que será lo mismo. No creo que sea suficiente ahora mismo para ver adelantamientos en Mónaco”.

Su argumento va en sentido contrario al debate que lleva años abierto en la F1 sobre cómo evitar que Mónaco se convierta en una procesión. Según los resúmenes, en 2025 se introdujeron dos paradas obligatorias para intentar hacer la carrera más emocionante, pero la medida no funcionó y fue retirada de nuevo para 2026.

Lejos de insistir en esa búsqueda, Komatsu defendió que el valor del evento está precisamente en su singularidad. “Tenemos 22 carreras en el calendario y creo que Mónaco es muy, muy único”, dijo. “En lugar de intentar que el domingo de Mónaco funcione, esta es mi opinión personal, creo que deberíamos aceptar que el domingo de Mónaco es así”.

El jefe de Haas sostuvo que el atractivo del fin de semana no responde a los mismos códigos que el resto del calendario. Describió Mónaco como “un lugar increíble” y con “un ambiente totalmente diferente”, antes de resumir su esencia con una frase que apunta directamente a la clasificación: “Todo gira en torno al sábado”.

Desde su punto de vista, eso no significa que el domingo carezca de tensión, sino que esa tensión aparece de otra forma. Komatsu recordó que Mónaco ha sido tradicionalmente una carrera a una sola parada, por lo que el margen estratégico se concentra casi por completo en ese momento. “Lo único que puede pasar ocurre alrededor de esa única parada, así que eso también genera presión”, explicó. “Si cometes un pequeño error ahí, se acabó, estás fuera y no puedes recuperarte”.

Esa lectura refuerza su idea de fondo: en Mónaco, el suspense no depende de multiplicar los adelantamientos, sino de asumir que su valor competitivo y su riesgo están concentrados en la clasificación del sábado y en una ventana estratégica mínima el domingo.