Lewis Hamilton se quedó a solo 0,012 segundos de la pole del GP de Hungría, pero su segunda posición en el Hungaroring quedó inmediatamente bajo amenaza por una investigación de los comisarios por un posible bloqueo a Oscar Piastri en la curva 1 durante la Q3.
Lando Norris fue el único de los aspirantes de cabeza que mejoró en el último intento y le arrebató la pole a Hamilton al final de la sesión. El problema para Ferrari es que la historia de la clasificación cambió en cuanto terminó esa vuelta decisiva: Hamilton fue citado por los comisarios a las 18:00 después de aparecer en la trayectoria de Piastri justo cuando el piloto de McLaren arrancaba su última vuelta lanzada.
Piastri, piloto de McLaren, dejó claro tras la sesión que considera ese incidente el momento que arruinó su clasificación. “Lewis no estaba mirando por los retrovisores”, dijo. También rechazó que la bandera amarilla provocada por el trompo de Max Verstappen fuera la causa de su resultado: “La bandera amarilla provocada por Verstappen no me supuso ningún problema, ya había pasado”. Piastri salió quinto de forma provisional y aseguró que ahí perdió cualquier opción real de pelear por la pole o por las primeras filas.
Hamilton sostuvo que no sabía que el australiano venía en vuelta rápida. “Me lo dijeron literalmente cuando estaba en el vértice detrás de mí”, explicó después de la clasificación. “No tenía ni idea de que venía. Pensaba que todo el mundo había terminado la vuelta”, añadió, insistiendo en que “obviamente no fue intencionado”. Ferrari también asumió que el aviso llegó demasiado tarde, cuando el coche ya estaba en mitad de la curva y poco podía hacer.
El caso agrava una frustración que Hamilton ya arrastraba por haber perdido la pole en pista. El británico cuestionó la decisión de Ferrari de sacar a sus dos coches antes que sus rivales en la tanda final de la Q3, en un momento en el que la evolución de la pista podía ser decisiva. “Hemos hecho un gran trabajo todo el fin de semana”, dijo. “Pero por alguna razón salimos los primeros, y no creo que fuera la decisión correcta”. También señaló que el agarre desapareció en su último intento, tanto para él como para Charles Leclerc, después de que Ferrari hubiera marcado el ritmo durante buena parte de la sesión.
La posible sanción puede alterar de inmediato la parrilla. Andrea Stella, jefe de equipo de McLaren, afirmó que una penalización de tres puestos sería la respuesta habitual en un caso así. “Normalmente, Lewis debería recibir una penalización”, dijo, añadiendo que “en general” este tipo de incidente implica perder tres plazas, lo que permitiría a Piastri avanzar hasta la cuarta posición de salida.
Eso dejaría a Ferrari pasando en cuestión de horas de lamentar una pole escapada por milésimas a gestionar una caída de Hamilton desde la primera fila, con consecuencias directas para la salida del domingo y para el intento de la Scuderia de convertir su velocidad a una vuelta en resultado de carrera.
© Jonathan Borba