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FIA probará en Miami su sistema anti salidas lentas

La FIA probará en Miami y Canadá un nuevo sistema de asistencia de salida para los Fórmula 1 de 2026, pero no lo introducirá todavía en carrera porque quiere verificar antes que solo corrige arranques peligrosamente lentos y no genera efectos deportivos no deseados.

Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, explicó que la medida nace por un problema de seguridad ligado a las nuevas unidades de potencia sin MGU-H. Según señaló, por la naturaleza de los turbocompresores aumenta la posibilidad de que un coche haga una salida muy mala, se quede casi parado en la parrilla y se convierta en un obstáculo para los monoplazas que llegan detrás a mayor velocidad.

Tombazis citó como ejemplo la salida de Liam Lawson en Australia y recordó también la reacción de Franco Colapinto en ese episodio, que evitó un choque que podría haber tenido consecuencias graves. A partir de ahí, la Federación ha diseñado un procedimiento electrónico de apoyo para intervenir solo en casos extremos.

El sistema, denominado de detección de baja potencia en la salida, vigila durante el primer medio segundo cuánto se mueve y cuánto acelera el coche. Si detecta que está por debajo de un umbral determinado, permite que el MGU-K aporte ayuda antes del límite habitual de 50 km/h para asegurar que el coche abandone la parrilla al menos de una forma no peligrosa.

Tombazis dejó claro que no busca mejorar el rendimiento normal de una salida. Su objetivo, dijo, es convertir “una salida desastrosa en una mala”, no transformar “una mala en una buena”. En la práctica, eso significa que no debería servir para adelantar ni para compensar una reacción simplemente mediocre.

Para marcar ese límite, puso dos ejemplos recientes. Aseguró que el sistema habría intervenido “sin duda” en la salida de Lawson en Australia, pero no en la de Max Verstappen en China, porque aquella fue mala “pero no peligrosa”. También insistió en que el coche que reciba esta ayuda “siempre” será uno que haya hecho una mala salida.

La FIA llegó incluso a estudiar una penalización automática si el mecanismo se activaba. Tombazis reveló que se discutió con los equipos la posibilidad de imponer un drive-through al final de la primera vuelta para evitar cualquier tentación de usarlo deliberadamente. Sin embargo, la postura unánime de las escuderías fue que, en ese escenario, el coche ya estaría en una situación claramente desfavorable y que la sanción no sería necesaria.

Aun así, la Federación mantiene abierta la posibilidad de actuar si detecta cualquier uso con ventaja. Tombazis advirtió que, si comprobara que ha pasado algo por alto y alguien consigue beneficiarse del sistema, intervendría.

Por ahora, este es el único punto de los cambios recientes en la normativa de motores que no entra formalmente en vigor de inmediato. La FIA solo lo habilitará en salidas de práctica en Miami, seguirá monitorizando también las salidas reales de los sprints y de los grandes premios, y repetirá las pruebas en Canadá antes de decidir si puede incorporarlo a las carreras a partir de junio.