La Fórmula 1 y la FIA trabajan para recuperar al menos una de las carreras canceladas de Baréin y Arabia Saudí esta misma temporada, y la ventana del 2 al 4 de octubre entre los grandes premios de Azerbaiyán y Singapur aparece como la opción principal para reinsertar Baréin en el calendario.
El movimiento responde a las cancelaciones anunciadas el mes pasado, cuando ambos grandes premios quedaron fuera de abril por la guerra en Oriente Medio después de los ataques de Irán a países vecinos. Aquel comunicado dejaba margen para un regreso más adelante en el año, y ahora ese escenario ha pasado de ser una posibilidad abierta a un plan que la F1 y la FIA están explorando activamente.
Stefano Domenicali, consejero delegado de la Fórmula 1, admitió recientemente que "puede que recuperemos una". Según RacingNews365, la FIA está revisando precisamente el fin de semana del 2 al 4 de octubre, y dentro de ese análisis Baréin es la opción preferida porque parte de la carga sigue en el país, un detalle logístico que la convierte en la alternativa más viable.
BILD va un paso más allá y sostiene que la F1 ha trabajado en un "plan secreto" para salvar incluso las dos citas perdidas. La idea sería separar los eventos en lugar de colocarlos en fines de semana consecutivos: Baréin el 4 de octubre, en mitad del hueco entre Bakú y Singapur, y Arabia Saudí el 6 de diciembre en Yeda.
Ahí es donde el plan se complica. Para encajar Arabia Saudí al final del año haría falta mover Abu Dabi una semana, hasta el 13 de diciembre, y formar un cuádruple encabezado con Las Vegas, Qatar, Yeda y Yas Marina. El problema es que, según BILD, el final de temporada en Abu Dabi está fijado por contrato y "no debe cambiarse", mientras que RacingNews365 añade que Yas Marina tiene que cerrar el campeonato, lo que bloquea la solución más directa.
Aunque sobre el papel ese cierre de año sigue siendo logísticamente posible, el coste humano lo convierte en una maniobra mucho más delicada. RacingNews365 habla de "numerous hurdles" y advierte de que ese tramo final podría llevar a muchos miembros de los equipos al "breaking point" tras una temporada ya muy exigente.
La condición que lo sostiene todo es la misma que provocó las cancelaciones: que la guerra termine. Sin ese cambio, ni Baréin en octubre ni Arabia Saudí en diciembre podrían volver. Aun así, el margen de decisión sigue abierto. RacingNews365 señala, citando fuentes familiarizadas con la situación, que no haría falta tomar una decisión hasta mediados de agosto, mientras que BILD sitúa una votación de la propuesta en julio.
También hay un motivo económico claro para seguir buscando huecos. RacingNews365 asegura que, contra lo que se pensó inicialmente, las tasas de organización de Baréin y Arabia Saudí, por un total aproximado de 100 millones de libras, ya habían sido abonadas por adelantado a la F1 antes de que se tomara la decisión de cancelar. BILD sitúa esa cifra en torno a 100 millones de euros al explicar que el objetivo es salvar tanto las carreras como esos ingresos.
Eso explica por qué Baréin se ha convertido en la pieza central del plan: es la opción con menos obstáculos inmediatos, encaja en una ventana concreta del calendario y permitiría a la F1 rescatar al menos una de las pruebas perdidas sin desordenar por completo el final de la temporada. Arabia Saudí sigue sobre la mesa, pero su regreso depende de resolver un bloqueo contractual con Abu Dabi y de aceptar una carga operativa que la parrilla difícilmente podría absorber sin consecuencias.
© Jonathan Borba