BYD está moviendo de forma activa un proyecto de Fórmula 1 y, tras varias reuniones recientes entre su vicepresidenta Stella Li y Christian Horner en Cannes, la vía que gana fuerza es la de crear un nuevo 12º equipo en lugar de limitarse a comprar una participación minoritaria en Alpine.
Ese giro da más peso a una idea que hasta hace poco sonaba lejana. Poco después de que Li confirmara el interés de la marca china por la F1, Horner mantuvo una serie de encuentros con ella, incluidos varios durante dos días en Cannes antes de la publicación de estas informaciones. Li fue descrita como “muy ilusionada” con la posibilidad de entrar en el campeonato, y la propia BYD mostró a Horner como invitado en imágenes de su evento “Cannes Night” publicadas en redes sociales.
Li ya había dejado claro que el fabricante está estudiando seriamente esa opción tras reunirse en Shanghái con Stefano Domenicali, consejero delegado de Formula One Group. “Estamos siempre en contacto muy estrecho”, dijo. También explicó el atractivo que ve en el campeonato: “Me gusta la Fórmula 1 porque trata sobre pasión y cultura, y la gente sueña con estar en la Fórmula 1”. Según añadió, entrar en la parrilla daría a BYD la oportunidad de “poner nuestra tecnología a prueba”.
La figura de Horner encaja en ese escenario. Desde el 8 de mayo puede volver a la Fórmula 1 en cualquier función después de su salida de Red Bull en el verano de 2025, y las informaciones apuntan a que busca un regreso que incluya propiedad o accionariado, no solo un cargo ejecutivo. Para un fabricante que valore levantar una estructura propia, ese perfil resulta más lógico que el de un simple director de equipo.
Aun así, convertir ese plan en realidad exigiría superar la barrera clave: la aprobación de la FIA y de Formula One Management. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, se mostró receptivo en declaraciones a varios medios, entre ellos PlanetF1.com. “Si hay una candidatura china, y hablaré en su nombre [de FOM] ahora delante de vosotros, aceptarán eso”, afirmó. También insistió en que no se trata de llenar la parrilla por llenar, sino de que “sea el equipo adecuado”.
La cautela está más del lado comercial y logístico de la F1. Domenicali ya advirtió el pasado septiembre que FOM será “prudente” ante cualquier nuevo aspirante. “Solo evaluaremos una oferta de gran relevancia porque creo que ya hemos llegado a un punto en el que no hay más margen; logísticamente, estamos al límite”, dijo entonces.
Por eso, lo relevante de esta historia no es solo que BYD haya aparecido en conversaciones alrededor del paddock, sino que la ruta que se dibuja para Horner cambia de escala. Ya no se trata únicamente de una posible entrada en una estructura existente, sino de un regreso ligado a un constructor con ambición propia. BYD vendió 4,6 millones de vehículos en todo el mundo, un 7,7 por ciento más, y está descrita como el tercer fabricante mundial por valor de mercado, un tamaño que convierte la idea de un equipo oficial chino en un proyecto mucho más serio, aunque siga siendo a largo plazo y dependa de convencer a una F1 que no quiere abrir la parrilla sin una candidatura de verdadero peso.
© Jonathan Borba