La investigación de la FIA situó en el centro del incendio de Jos Verstappen en Hockenheim 1994 una modificación en el sistema de repostaje de Benetton: el equipo había retirado un filtro de seguridad para aumentar el caudal de combustible en torno a un 12,5% y ganar aproximadamente un segundo en boxes.
Ese cambio quedó expuesto en la vuelta 15 de 45 del Gran Premio de Alemania. En cuanto la boquilla de repostaje Intertechnique se conectó al Benetton B194 de Verstappen, el combustible a alta presión salió despedido hacia la carrocería caliente y los frenos traseros. El fuego prendió al instante y envolvió el coche en una bola de fuego durante unos segundos, hasta que mecánicos y comisarios lograron apagarlo.
Verstappen, que llevaba la visera ligeramente abierta como era habitual entonces, sufrió quemaduras leves alrededor de la nariz y los ojos. También resultaron quemados varios mecánicos, aunque ninguno padeció lesiones graves. En un recuerdo posterior del accidente, Jos Verstappen dijo: “Estás en el coche y, de repente, todo se incendia, cuando en realidad no puedes hacer nada. Entras en pánico”. Luego añadió que “el equipo tuvo la situación bajo control muy rápido. Después de unos segundos, el fuego ya estaba apagado”.
La FIA concluyó después que, al faltar ese filtro de seguridad, un “objeto extraño” pudo bloquear la válvula e impedir que se cerrara correctamente, lo que permitió que el combustible saliera de forma descontrolada. Benetton fue multado, aunque el equipo mantuvo que retirar el filtro no fue la causa directa del incendio.
Las consecuencias fueron inmediatas en términos de seguridad. Los sistemas de repostaje pasaron a incorporar mecanismos fail-safe para cortar el flujo de combustible de forma instantánea si algo iba mal. La ropa ignífuga y la protección de cabeza se volvieron obligatorias para toda la crew de boxes, y la FIA endureció el control sobre la configuración homologada de los equipos de repostaje para evitar modificaciones.
El alcance del accidente fue más allá de aquella parada. El fuego de Hockenheim reforzó el debate sobre el riesgo del repostaje en carrera y acabó formando parte del camino que llevó a su prohibición total en la Fórmula 1 a partir de 2010.
© Jonathan Borba