BAR Honda fue sancionado el 12 de mayo de 2005 con una suspensión de dos carreras después de que la FIA concluyera tras Imola que su sistema de combustible ocultaba unos 15 litros y dejaba el coche de Jenson Button en 594,6 kg una vez vaciado, 5,4 kg por debajo del mínimo reglamentario de 600 kg.
El caso nació tras el Gran Premio de San Marino, donde Button había sido tercero y Takuma Sato quinto para BAR. En la verificación técnica posterior, la FIA detectó aproximadamente 15 litros de combustible retenidos en un compartimento oculto, pese a que el equipo había asegurado que el depósito estaba completamente drenado. Max Mosley, entonces presidente de la FIA, resumió así la acusación central: “Dejaron 15 litros en el depósito y nos dijeron que estaba vacío”.
BAR respondió primero con una defensa frontal de su actuación. Nick Fry, jefe del equipo BAR Honda, sostuvo que “en ningún momento BAR-Honda corrió por debajo del peso en el Gran Premio de San Marino” y llegó a cuestionar que alguien pudiera creer que una escudería propiedad de “dos corporaciones internacionales de primer nivel y enorme integridad” hubiera infringido deliberadamente el reglamento.
Esa línea de defensa se mantuvo en la audiencia celebrada en París el 4 de mayo de 2005, donde BAR argumentó que el compartimento secundario no era un sistema ilegal para esquivar el límite de peso, sino simplemente un depósito colector. La Corte Internacional de Apelación no aceptó esa explicación y al día siguiente dictaminó que, aunque no podía demostrar fraude deliberado, el equipo había incurrido en una “negligencia altamente lamentable y falta de transparencia”.
La consecuencia deportiva fue inmediata y severa. BAR quedó excluido de los Grandes Premios de España y Mónaco, Button perdió los seis puntos logrados en Imola y Sato los cuatro que había sumado con su quinto puesto. El golpe se extendió más allá de la sanción inicial: cuando el equipo regresó en el Gran Premio de Europa, en Alemania, sus dos pilotos abandonaron, agravando el coste deportivo de un caso que cambió por completo su arranque de temporada.
© Jonathan Borba