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Audi roza la Q3, pero su lastre sigue en la salida

Audi volvió a quedarse a las puertas del top 10 en Montreal, con Nico Hülkenberg 11º a solo 0,029s de la Q3 y Gabriel Bortoleto 13º, pero el propio equipo asumió que sus problemas de salida y de manejabilidad del motor siguen impidiendo convertir ese ritmo en un resultado real.

Hülkenberg firmó un 1:13.886 en Q2 y se quedó fuera por un margen mínimo, mientras Bortoleto paró el crono en 1:14.071. Para el alemán, además, fue una repetición incómoda de una tendencia cada vez más clara: ha terminado 11º en seis de las ocho sesiones de clasificación disputadas en 2026. El coche estuvo lo bastante cerca como para pelear la Q3, pero no lo bastante resuelto como para dar el último paso.

Ese contraste ya había aparecido el viernes en la Sprint Qualifying, cuando Hülkenberg fue 11º y Bortoleto 12º, separados por apenas cuatro centésimas. En ese momento, Allan McNish, director de competición de Audi, calificó de frustrante quedarse fuera del último segmento por márgenes tan pequeños, aunque destacó como aspecto positivo que ambos pilotos lograron meter el coche en la ventana correcta.

El problema es que en Audi la velocidad a una vuelta ya no cuenta toda la historia. La Sprint del sábado volvió a dejar al descubierto la debilidad que más condiciona sus fines de semana. Bortoleto perdió tres posiciones antes de la primera curva cuando las revoluciones del motor cayeron nada más apagarse los semáforos, y tras la primera chicane su coche volvió a quedarse clavado. Hülkenberg también cedió terreno en carrera y acabó aún peor por una secuencia de errores y sanción.

En la vuelta 11, defendiendo posición ante Liam Lawson, Hülkenberg cambió dos veces de línea en la recta previa a la última chicane, volvió a frenar demasiado tarde y se fue largo en la curva 13. Los comisarios entendieron que había obtenido una ventaja duradera al mantener la posición fuera de pista y le impusieron la sanción estándar de 10 segundos por no devolvérsela a Lawson. Con ese castigo, cayó al 15º puesto.

Bortoleto fue todavía más directo al explicar lo que espera de la salida del domingo. Gabriel Bortoleto, piloto de Audi, admitió: “Lo más probable es que volvamos a perder posiciones mañana, a menos que todos los de detrás la líen en la salida y yo haga una salida espectacular. ¡Es verdad! ¿Qué puedo hacer?”. Luego dejó claro que el equipo identifica el problema sin buscar culpables: “Es algo en lo que estamos trabajando, está claro, no se trata de señalar a nadie, es simplemente un problema que tenemos y que debemos mejorar”.

Esa falta de confianza no se limita al instante de arrancar. Bortoleto situó buena parte del techo competitivo de Audi en la unidad de potencia y su respuesta, al reconocer que el equipo sufre “mucho con la manejabilidad de la unidad de potencia, con la potencia”. Hülkenberg apuntó en la misma dirección tras la clasificación del Gran Premio, al señalar que “el tema principal ha sido realmente la manejabilidad y la parte del motor, y este circuito expone bastante esas áreas”.

Por eso Montreal dejó una sensación contradictoria en Audi. El coche fue suficientemente competitivo como para rondar la Q3 tanto en la Sprint como en la clasificación principal, pero volvió a irse de vacío en la carrera corta y afrontó el domingo otra vez fuera de las diez primeras posiciones. Para Hülkenberg, que sigue sin puntuar en 2026, el problema ya no es solo estar cerca: es que cada salida fallida y cada limitación de drivability borran la ventaja antes de que Audi pueda aprovecharla.