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Antonelli conquista Italia y ya amenaza el título

Kimi Antonelli llegó al parón de abril de 2026 como líder del Mundial de Fórmula 1 tras sus primeras victorias en Shanghái y Suzuka, y Jean Alesi cree que ese arranque ha cambiado algo más que la clasificación: le ha dado un apoyo popular en Italia que otros pilotos del país nunca llegaron a consolidar.

El salto deportivo fue inmediato. Antonelli convirtió su primera pole en su primera victoria en el Gran Premio de China del 15 de marzo, en Shanghái, un triunfo que puso fin a 20 años sin una victoria italiana en F1 desde Giancarlo Fisichella en Malasia 2006. El piloto de Mercedes, de 19 años, lo definió en el Mercedes Nu Silver Arrows Radio Show como “probablemente... hasta ahora el mejor día de mi vida”, y lo describió como un momento “muy significativo” para él, para el equipo y para su familia.

Ese impacto no se quedó en una victoria aislada. Con su siguiente triunfo en Suzuka, Antonelli entró en el parón de abril al frente del campeonato y, el día de su victoria en Japón, con 19 años, 7 meses y 4 días, se convirtió en el líder más joven de la historia del Mundial. Antes del Gran Premio de Miami, aventajaba en nueve puntos a su compañero de Mercedes, George Russell, lo que ha reforzado la idea de que su candidatura al título va en serio.

Para Alesi, el alcance de ese inicio va más allá de los resultados. En declaraciones exclusivas a RacingNews365, el ex piloto afirmó que Antonelli “ha conquistado el corazón de los notorios y apasionados aficionados italianos”, una barrera que considera especialmente difícil en un país donde la atención suele concentrarse en Ferrari. Alesi situó ese fenómeno en un contexto histórico: “Con Michele Alboreto y otros pilotos italianos con muchísimo talento, no había sitio para los pilotos italianos. La prensa solo hablaba de Ferrari. Ahora no es así”.

Según Alesi, ese cambio de clima es lo que hace diferente el momento de Antonelli. “Les gusta él y también les gusta Ferrari. También están muy orgullosos de Kimi”, dijo. En su opinión, esa convivencia entre el apoyo a la Scuderia y el entusiasmo por un piloto italiano convierte su ascenso en “una historia muy bonita para él y también para los italianos que realmente aman el automovilismo”.

El propio Antonelli ha percibido ese efecto desde su regreso a casa tras ganar en China. Recordó que “en el aeropuerto había periodistas y demás, mucha emoción porque el último fue en 2006”, en referencia a la victoria de Fisichella en Malasia. También admitió que había pasado “mucho tiempo” hasta que un italiano volvía a “llevar a Italia a lo más alto”, algo que, dijo, “realmente fue muy bonito y definitivamente creó mucha expectación”.

En Mercedes no ha habido sorpresa por su rendimiento, aunque sí cautela. Toto Wolff ha dicho recientemente que el equipo conocía bien “sus capacidades” y que la dirección es “buena”, pero sin esperar “milagros” durante toda la temporada. Alesi coincide en la prudencia sobre los tiempos, aunque ve una base real para pensar en grande: “Va por el buen camino”. Y añadió que Russell “también es un serio candidato al título, sin duda”, aunque ahora quizá se esté “rascando un poco la cabeza” ante el impacto inmediato de su joven compañero.

Ese es el cambio que ha provocado Antonelli en apenas unas semanas: ya no es solo el italiano que rompió una sequía histórica, sino un líder del Mundial con Mercedes y un fenómeno nacional que ha encontrado espacio propio en un país acostumbrado a mirar primero a Ferrari.