© Eterna

Zak Brown apunta a la TV como clave de F1 en EEUU

Zak Brown cree que el gran margen de crecimiento de la Fórmula 1 en Estados Unidos ya no pasa por añadir más grandes premios, sino por elevar de forma clara su audiencia televisiva en el país.

El CEO de McLaren explicó que la categoría ya cuenta con “tres fantásticos grandes premios” en Miami, Austin y Las Vegas, y señaló que, aunque la F1 “podría sostener claramente cuatro y cinco”, hacerlo sería “a costa de otros mercados” en los que el campeonato también necesita entrar. En ese sentido, situó la siguiente gran palanca de crecimiento en la pantalla: “Creo que va a estar en las audiencias de televisión”.

Brown sostuvo que ahí está el reto real para el campeonato en el mercado estadounidense. “Las audiencias de televisión siguen siendo relativamente pequeñas comparadas con las de la NFL. Creo que esa es la mayor área de crecimiento: subir las audiencias de TV”, dijo a medios entre los que estaba RacingNews365.

La reflexión llega en un momento en el que la F1 ya ha consolidado su presencia física en Estados Unidos con tres citas fijas en el calendario y con un nuevo contrato de cinco años con Apple para emitir la categoría en ese mercado, valorado según las informaciones en unos 750 millones de dólares.

Pero el salto comercial y de asistencia a los circuitos todavía no se ha traducido en cifras comparables a las de los grandes deportes norteamericanos. En el último año de ESPN como difusor en Estados Unidos, la cadena registró un récord histórico para la F1 en el país, con una media de 1,3 millones de espectadores por carrera. Aun así, la distancia sigue siendo enorme frente a la NFL, que promedió 18,7 millones por partido durante la temporada regular de 2025, según datos de la liga y Nielsen citados en el resumen.

La posición de Brown también marca una línea sobre dónde debería crecer la F1 a partir de ahora. Más que concentrar todavía más carreras en suelo estadounidense, su planteamiento deja espacio en el calendario para nuevos mercados que mencionó de forma explícita, como Sudáfrica y Corea, mientras el objetivo en Estados Unidos pasa por convertir el impulso actual en un consumo televisivo y digital mucho mayor.