Max Verstappen llega al 1 de junio de 2026 con la superlicencia limpia después de que expiraran los tres puntos que arrastraba desde su polémico incidente con George Russell en el GP de España de 2025, el castigo que le había dejado a solo uno de una suspensión automática de una carrera.
Ese vencimiento cierra un episodio especialmente delicado para el piloto de Red Bull, porque durante los últimos doce meses convivió con un total de 11 puntos en su licencia. En el sistema de la Fórmula 1, alcanzar los 12 implica perderse la siguiente prueba, de modo que cualquier nueva infracción le habría colocado directamente al borde de un veto deportivo inmediato.
Los tres puntos que ahora desaparecen nacieron en la fase final de la carrera de Barcelona, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, tras un relanzamiento con coche de seguridad. George Russell lanzó entonces un ataque sobre Verstappen, que se fue por la escapatoria para evitar un contacto mayor mientras defendía la posición. A partir de ahí, Red Bull le indicó que debía devolvérsela al piloto de Mercedes, una orden transmitida por su ingeniero Gianpiero Lambiase.
La secuencia se convirtió en una de las más controvertidas de su temporada cuando Verstappen, al acatar esa instrucción, golpeó deliberadamente el lateral del Mercedes de Russell. Los comisarios concluyeron que la colisión estuvo “sin duda” causada por las acciones del neerlandés y le impusieron una sanción de 10 segundos, además de esos tres puntos de penalización que ahora han caducado.
La sanción también le hizo perder posiciones en la clasificación final de aquella carrera, pero su impacto más duradero fue precisamente el estado de su superlicencia. Desde ese momento, Verstappen quedó instalado en una zona de máximo riesgo disciplinario, con un margen mínimo hasta una posible suspensión, y cualquier investigación posterior sobre su pilotaje pasó a leerse bajo esa presión.
Meses después, el propio Verstappen reconoció la naturaleza del episodio, aunque trató de explicar su estado de ánimo. En declaraciones a Viaplay, dijo: “Lo que pasó allí obviamente no fue bonito, pero también ocurrió porque realmente me importa algo”.
Con la caducidad de esos puntos exactamente un año después del incidente, ese escenario desaparece. Verstappen arranca desde hoy sin puntos activos en su superlicencia, una situación que le devuelve margen reglamentario y le libera del riesgo inmediato que arrastró desde Barcelona 2025.
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