© Jonathan Borba

Suiza fija el fin de 71 años sin carreras en circuito

Suiza pondrá fin a su prohibición nacional de las carreras en circuito el 1 de julio de 2026, después de que el Consejo Federal confirmara el 6 de mayo el cierre definitivo de una restricción que llevaba en vigor desde 1955.

La medida reabre al menos en el plano legal la puerta del país al automovilismo internacional y supone un cambio histórico en Europa, pero no acerca de forma inmediata un regreso de la Fórmula 1. La desaparición del veto trasladará la decisión sobre futuros eventos a los cantones, que seguirán evaluando cualquier prueba con criterios estrictos de seguridad, ruido e impacto ambiental.

El origen de la prohibición se remonta al desastre de las 24 Horas de Le Mans de 1955, una tragedia en la que murieron más de 80 personas. Mientras Francia, Alemania y España suspendieron temporalmente la actividad y luego la recuperaron con mejoras de seguridad, Suiza optó por convertir el veto en ley nacional, lo que dejó fuera durante décadas a las carreras en circuito.

El cambio no ha sido repentino. El Parlamento suizo ya había aprobado la supresión del veto en 2022, y la decisión adoptada ahora por el Consejo Federal fija por fin la fecha de entrada en vigor. En la práctica, el paso tiene un fuerte valor simbólico porque devuelve a Suiza al marco general del automovilismo internacional tras 71 años de excepción.

Aun así, el nuevo escenario no significa que el país vaya a entrar pronto en la puja por un gran premio de Fórmula 1. Las autoridades locales mantendrán el control sobre las autorizaciones y no hay una vía clara para acoger a corto plazo un gran evento internacional bajo las exigencias actuales.

En los últimos años ya se había ensayado una vuelta limitada. Una excepción introducida en 2015 para los coches eléctricos permitió la celebración de pruebas de Fórmula E en Zúrich en 2018 y en Berna en 2019, pasos que anticiparon el final del veto general.

La anomalía suiza resultó todavía más llamativa porque el país siguió produciendo talento de primer nivel pese a no poder albergar carreras en circuito. Suiza dio dos ganadores de grandes premios de Fórmula 1, Jo Siffert y Clay Regazzoni, y Regazzoni llegó a rozar el título mundial de 1974 antes de perderlo ante Emerson Fittipaldi. Fuera de la F1, Sébastien Buemi ganó cuatro veces las 24 Horas de Le Mans, Marcel Fässler lo hizo en tres ocasiones y Neel Jani sumó una victoria.

Ese contraste entre tradición deportiva y ausencia de circuitos ha marcado al automovilismo suizo durante siete décadas. Desde julio de 2026, la barrera legal desaparecerá, aunque el verdadero alcance del cambio dependerá de si los cantones convierten esa nueva libertad en un regreso real de las grandes carreras.