Racing Bulls pasó de temer que Liam Lawson ni siquiera pudiera tomar la salida a firmar su mejor resultado colectivo en mucho tiempo en Mónaco, con Lawson quinto y Arvid Lindblad sexto en el Gran Premio de 2026.
La dimensión del giro quedó clara antes de apagarse los semáforos. Lawson contó que, al llegar al garaje, vio su coche “hecho un millón de piezas” y pensó: “Creí que no iba a correr hoy”. El equipo tuvo que resolver un problema de sistemas a última hora y dejó el coche listo justo cuando se abrió el pit lane para las vueltas hacia la parrilla.
El neozelandés subrayó el trabajo de los mecánicos para darle la vuelta a una situación que parecía perdida. “Fue un esfuerzo enorme de los chicos y chicas para montarlo y sacarnos a pista”, dijo. “Montar un coche literalmente dos minutos antes de la luz verde, no tener problemas en carrera y además tener un coche competitivo fue algo muy, muy bonito”.
Esa reacción terminó convertida en 18 puntos para Racing Bulls, su mejor botín desde Abu Dabi 2021, cuando Yuki Tsunoda y Pierre Gasly sumaron 22. Alan Permane, jefe del equipo, destacó el esfuerzo colectivo y celebró que ambos pilotos completaran sus mejores resultados en la Fórmula 1. También elogió a los mecánicos por resolver los problemas de los coches con 30 minutos por delante antes de la carrera.
Lawson explicó que, una vez en marcha, su carrera se centró en controlar al Williams que llevaba detrás mientras alargaba el primer stint para abrir hueco antes de parar. La bandera roja posterior dejó a los dos Racing Bulls en una posición ideal para la resalida, y el equipo no desaprovechó la oportunidad.
Lindblad, que arrancó 15º, construyó su remontada precisamente ahí. Racing Bulls le dejó en pista mientras otros entraban a boxes y la bandera roja tardía le dio un cambio de neumáticos gratis que resultó decisivo. “Obviamente tuvimos mucha suerte con el momento de la bandera roja”, admitió el británico a Crash.net. “Pero, independientemente de eso, fue una carrera muy bien ejecutada por mi parte y por parte del equipo”.
El debutante pasó buena parte de la prueba atrapado en tráfico, primero en lo que describió como “el lío de los Williams” y luego detrás de Franco Colapinto, gestionando unos neumáticos ya agotados. Dijo que la bandera roja le dio “algo de esperanza” y que después se centró en no cometer errores en un circuito que exige ir “al 100%” durante más de hora y media.
Lawson definió el inicio de temporada como positivo para Racing Bulls, sobre todo por su capacidad para sobrevivir a fines de semana complicados y capitalizar los problemas ajenos con un coche competitivo. Su quinto puesto le sitúa noveno en el campeonato de pilotos, como el mejor del resto por delante de Pierre Gasly, mientras que Racing Bulls asciende a la sexta posición del campeonato de constructores.
© Jonathan Borba