Adrian Newey podría volver este fin de semana al garaje de Aston Martin en el Gran Premio de Mónaco, una presencia todavía no confirmada oficialmente que llega después de su ausencia desde Australia y en pleno escrutinio por el mal arranque del equipo en 2026 con el nuevo motor Honda.
Varios medios españoles sitúan al ingeniero británico de regreso en Mónaco tras una temporada en la que solo ha aparecido en los test de invierno y en la cita inaugural de Melbourne. Su perfil bajo en las últimas semanas ha alimentado las dudas alrededor de Aston Martin, tanto por los rumores sobre su estado de salud como por el pobre nivel mostrado por el AMR26 desde el inicio del campeonato.
La posible reaparición coincide con el momento más delicado del proyecto. Tras las cinco primeras carreras, Aston Martin se ha quedado anclado en la parte trasera de la parrilla con un coche que ha mostrado falta de rendimiento y de fiabilidad con la nueva unidad de potencia de Honda. Ni Fernando Alonso ni Lance Stroll han pasado del 17º en clasificación ni del 15º en carrera.
En ese contexto, Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, pidió paciencia durante un acto de presentación del próximo Gran Premio de España en Barcelona. “Hoy cuando estaba aquí sentado y veía esta obra impresionante de Gaudí, un arquitecto que si no es el mejor del mundo, es disruptivo, pensaba que nosotros tenemos nuestro Gaudí, que es Adrian Newey”, dijo. De la Rosa admitió también que “será un periodo complicado”, aunque insistió en que el equipo tiene “una gran inversión detrás” y que “ahora hay que tener un poco de paciencia”.
El propio mensaje interno de Aston Martin apunta a una reconstrucción más lenta que a una solución inmediata. De la Rosa sostuvo que el equipo irá mostrando señales de progreso “poco a poco, a lo largo del verano”, pero sin apartarse de la idea de que el proyecto necesita tiempo para traducirse en resultados.
Franz Tost, ex jefe de Toro Rosso, situó parte del problema en el calendario con el que Newey se incorporó al programa. En el pódcast “15 Love - Der Business”, Tost afirmó que el británico llegó “muy tarde” a Aston Martin y que cree que no empezó “antes de abril del año pasado”, algo que “para un proyecto de esta envergadura no es lo ideal”. Aun así, mantuvo la confianza en su capacidad: “Creo que, si la salud se lo permite, conseguirá montar un coche competitivo para 2027, estoy convencido de ello.”
Tost también apuntó al motor como el gran freno actual del proyecto. Según su valoración, Honda falló con su nuevo diseño, aunque aseguró que el fabricante japonés tiene capacidad para corregirlo y que resolverá esos problemas “a más tardar el año que viene”.
Eso deja la posible presencia de Newey en Mónaco como una señal relevante más por lo que representa que por un efecto inmediato en pista: Aston Martin necesita calmar las dudas sobre su rumbo, pero tanto desde fuera como desde dentro el horizonte de recuperación real se sigue colocando en 2027.
© Jonathan Borba