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Montoya rebaja el choque con Verstappen sin ceder

Juan Pablo Montoya aseguró que no hay "ningún drama" con Max Verstappen tras el cruce verbal del GP de Canadá, aunque mantuvo tanto sus comentarios sobre posibles sanciones a los pilotos que cargan contra la Fórmula 1 como su crítica a la aparición del neerlandés con un Mercedes GT3 en Nürburgring.

En declaraciones a talkSPORT BET, Montoya restó importancia a la polémica. Dijo que no existe una pelea real con Verstappen y añadió que, si de verdad estuviera enfadado por eso, "tiene más problemas en su vida de los que debería tener". También explicó que ya ha hablado con él en otras carreras, que en el paddock se saludan y que hace lo mismo con Jos Verstappen, por lo que no ve un conflicto personal de fondo.

La tensión se disparó después de unas declaraciones previas de Montoya sobre las críticas de Verstappen a la Fórmula 1 y a la dirección que marcan las reglas de 2026. El colombiano sostuvo que los pilotos que "hablan mal" del campeonato deberían recibir puntos de penalización o incluso una suspensión de una carrera, "como ocurre en cualquier otro deporte". Cuando le preguntaron si eso incluía a Verstappen, respondió que sí.

Verstappen contestó con dureza durante el fin de semana de Montreal, en una entrevista con De Telegraaf. "No sé cuál es su problema", dijo el piloto de Red Bull. "Tampoco puedo hacer mucho con alguien que dice tantas tonterías". También cuestionó que personas como Montoya cobren de la dirección de la Fórmula 1 y estén en el paddock haciendo ese tipo de comentarios.

Montoya defendió después que su intervención en el podcast Chequered Flag de la BBC fue "completamente sacada de contexto". Según explicó, su planteamiento no iba dirigido solo a Verstappen, sino a cualquier piloto que ataque públicamente al deporte del que forma parte. En ese sentido, sostuvo que la reacción del neerlandés llegó porque los periodistas le preguntaron directamente por él durante el fin de semana canadiense.

Aun así, su intento de enfriar el asunto no supuso una rectificación. Montoya también cargó contra otra decisión reciente de Verstappen, al considerar que fue un error pilotar un Mercedes en una prueba de GT3 en Nürburgring. A su juicio, con la inversión que Ford está haciendo junto a Red Bull, "simplemente estuvo mal" que un piloto vinculado al equipo se subiera a un Mercedes.

Esa combinación de desescalar el tono personal y sostener el fondo de sus críticas mantiene abierto el choque entre ambos, con Verstappen en el centro de otro debate sobre hasta dónde puede llegar un piloto al cuestionar públicamente la F1 y lo que ese tipo de episodios significa para Red Bull y sus socios.