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McLaren frena su nueva ala trasera en Austria

McLaren renunció a estrenar su nueva ala trasera experimental en el Gran Premio de Austria después de que las pruebas finales de validación en el garaje detectaran un problema de rendimiento que llevó al equipo a descartar su uso en pista.

El plan inicial en Spielberg era que Lando Norris montara la nueva pieza desde el arranque de los primeros libres, mientras Oscar Piastri seguía con la especificación anterior para permitir una comparación directa entre ambos coches. Ese programa se canceló antes de que comenzara la actividad, así que McLaren perdió la oportunidad de obtener sus primeros datos reales con una solución que había generado expectación dentro del equipo.

La pieza seguía la línea de las alas traseras de tipo “Macarena” o “flip-flop” que ya habían introducido esta temporada Ferrari y Red Bull. Se trata de un concepto de ala trasera rotatoria que se cierra al frenar al final de las rectas, y McLaren había trabajado para llevar su propia versión a Austria aunque solo estuviera prevista para pruebas.

Neil Houldey, director técnico de ingeniería de McLaren, explicó que el intento se abortó en la última fase de comprobaciones. “Por desgracia, no pudimos utilizar el alerón experimental que habíamos traído al circuito”, dijo. Houldey señaló que el equipo había trabajado “increíblemente duro” en fábrica para tener la pieza lista para Spielberg, pero añadió que “no superó las pruebas que necesitábamos completar” y que “no nos sentíamos cómodos rodando con ella”.

Eso obligó a McLaren a adoptar un enfoque conservador durante todo el fin de semana. En lugar de dedicar tiempo de pista a evaluar la nueva ala, los ingenieros centraron el trabajo en optimizar el paquete actual del coche, el que el equipo ya sabía que iba a utilizar el resto del evento. Houldey defendió esa decisión pese a la decepción por el esfuerzo invertido para llevar la novedad a Austria.

Antes de que se confirmara la cancelación, Norris ya había dejado claro que el proyecto requería paciencia. El británico dijo que “no es un proyecto simple” y que “lleva tiempo entender un ala tan complicada como esa”, aunque también la describió como una idea “muy guay, innovadora e interesante de ver”. Norris añadió que le habría gustado que McLaren hubiera tenido este concepto “hace tres meses”.

La siguiente fase será devolver el ala a la fábrica para corregir los problemas detectados y reintroducirla solo cuando McLaren complete las modificaciones necesarias, mientras el equipo sigue adelante en Austria con su configuración aerodinámica conocida.