Liam Lawson afirmó que Racing Bulls se equivocó al ordenarle devolverle la posición a Max Verstappen en el GP de Miami y negó que aquella decisión fuera una muestra de colaboración entre los dos equipos propiedad de Red Bull, como ha sugerido Zak Brown.
Antes del fin de semana del Gran Premio de Canadá, Lawson explicó que la orden fue una decisión precipitada tomada porque el equipo creyó en ese momento que él había tenido la culpa en el incidente de la curva 11 con Verstappen. Según el neozelandés, esa lectura fue incorrecta. “Sí, cometimos un error”, dijo. “Sí, no deberíamos haber hecho eso, porque en realidad la maniobra fue culpa de Max.”
El episodio se produjo cuando ambos luchaban por posición en Miami y terminaron fuera de la pista tras el contacto. Lawson salió por delante, pero poco después su ingeniero de Racing Bulls, Alexandre Iliopoulos, le transmitió por radio: “Devuélvele la posición a Max. Tenemos que devolverle la posición a Max. Hazlo lo antes posible”. Lawson respondió: “Se metió contra el lateral de mi coche. No lo entiendo”. Aun así, redujo la velocidad y dejó pasar a Verstappen.
Lawson sostuvo que él mismo no creía haber hecho nada mal, pero acató la instrucción por tratarse de una orden del equipo. Después, tras revisar la acción, concluyó que Racing Bulls no la evaluó bien en el momento. “Cuando la revisamos, creo que la forma en que el equipo la revisó hizo que no la miráramos correctamente”, dijo. “Pero tienes muy poco tiempo para tomar una decisión, y por eso puedes equivocarte, y creo que nosotros lo hicimos.”
La polémica creció cuando Brown, consejero delegado de McLaren, incluyó esa conversación por radio en una carta dirigida a la FIA en la que cuestionaba la propiedad de equipos A y B en la Fórmula 1 y advertía del riesgo para la integridad del campeonato. Lawson rechazó de forma directa esa interpretación. “Estamos haciendo todo dentro de las reglas. Eso es lo más importante. No estamos incumpliendo ninguna norma con algo así”, aseguró.
El piloto de Racing Bulls insistió en que la reacción del muro no habría cambiado si el otro coche implicado hubiera sido cualquiera. “La forma en que se revisó ese incidente, si hubiera sido cualquier otro coche, habría sido exactamente la misma decisión”, dijo Lawson. “Así que simplemente cometimos un error.”
Su explicación también deja una consecuencia clara para Racing Bulls. Lawson aseguró que, si el equipo vuelve a encontrarse en una situación parecida, no repetirá la orden que le costó la posición en Miami. “Si nos enfrentáramos otra vez a eso, no tomaríamos la misma decisión.”
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