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Lawson exige precisión a Racing Bulls en Mónaco

Liam Lawson ha pedido a Racing Bulls que “maximice cada sesión y construya confianza rápidamente” de cara al Gran Premio de Mónaco, convencido de que el equipo llega desde Canadá con un balance mixto y con la sensación de haber dejado escapar un botín mucho mayor.

El neozelandés firmó en Montreal una remontada del 12º al 7º puesto en carrera, pero el fin de semana del equipo quedó marcado también por la oportunidad perdida en el otro lado del garaje. Arvid Lindblad se había clasificado noveno y había sumado un punto con su octavo puesto en la Sprint, antes de quedarse sin poder tomar la salida del gran premio por un problema que impidió engranar una marcha en la parrilla.

Lawson, piloto de Racing Bulls, resumió así la situación antes de viajar a Montecarlo: “Llegamos a Mónaco después de un fin de semana mixto para el equipo en Canadá, donde hubo aspectos positivos, pero también cosas que sabemos que podemos mejorar. Mónaco presenta un desafío completamente diferente, así que es importante que maximicemos cada sesión y construyamos confianza rápidamente. Es un circuito donde la precisión lo es todo, así que esperamos completar un buen fin de semana para el equipo”.

Esa es precisamente la urgencia con la que Racing Bulls afronta una cita que castiga cualquier fallo. Lawson admitió que la escudería se fue de Canadá con siete puntos durante el fin de semana cuando la cosecha “podría haber sido considerablemente mayor”, una lectura que pesa aún más antes de llegar a un trazado urbano de muros cercanos y margen de error prácticamente nulo.

La situación también tiene importancia directa en la clasificación. Racing Bulls ocupa la sexta posición del campeonato de constructores con 21 puntos tras cinco rondas, solo dos por delante de Haas, y Lawson ha subrayado la necesidad de convertir ambos coches en llegadas consistentes a la zona de puntos.

Para el piloto, Mónaco exige un enfoque distinto al de Montreal, tanto por las características del circuito como por la rapidez con la que hay que entrar en ritmo. Lawson, que ahora vive en Mónaco, describió la carrera como una de las citas más especiales del año y destacó la singularidad de un trazado “sin margen para el error” y lleno de curvas muy lentas que ponen a prueba tanto al coche como al piloto.

Con esa combinación de señales positivas y puntos perdidos aún fresca, Racing Bulls llega a Mónaco con poco margen para desperdiciar otra oportunidad en una pelea apretada por la zona media del campeonato.