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Lawson destapa el gran cambio de motores en F1 2026

Liam Lawson aseguró que las nuevas unidades de potencia de 2026 han cambiado por completo la forma en que los equipos preparan un fin de semana de Fórmula 1, porque el rendimiento ya no se busca primero en la aerodinámica o la suspensión, sino en la gestión de la energía y del motor.

El piloto de Racing Bulls definió el nuevo reglamento como “el mayor cambio normativo en la historia del deporte” y subrayó que introduce un reparto “50/50 entre combustión interna y electrificación”. Según explicó, ese equilibrio ha desplazado el trabajo previo a cada gran premio hacia un terreno muy distinto al de los últimos años.

Lawson contó a un grupo reducido de medios, entre ellos RacingNews365, que antes la referencia era la puesta a punto del coche. “En años anteriores llegabas a un circuito y todo giraba en torno al reglaje del coche, los niveles de carga aerodinámica. Qué configuración íbamos a usar, a qué altura iba a rodar el coche y cómo trabajar la suspensión. Y este año todo gira mucho más en torno a la unidad de potencia”, dijo.

Ese cambio, añadió, afecta de lleno a prioridades diarias de equipos como Racing Bulls. La pregunta ya no es solo qué alerón o qué ajuste mecánico funciona mejor, sino “cuándo desplegamos, cuándo recargamos” y “qué podemos hacer con el uso de las marchas para ayudar a gestionar más energía”. Para Lawson, ahí está ahora la mayor parte del tiempo por vuelta: “Hay mucho más tiempo de vuelta que encontrar ahí, y se dedica mucho menos tiempo al coche en sí”.

La lectura de Lawson encaja con un debate que ya ha saltado del plano técnico al político. La FIA impulsa para 2027 una revisión del reparto de potencia hacia un 60% de combustión y un 40% de energía eléctrica, después de las críticas al exceso de gestión energética y a su impacto en la calidad de las carreras.

Laurent Mekies, jefe de Red Bull, se mostró confiado en que los fabricantes terminen encontrando una salida común. “Soy optimista en que vamos a encontrar las soluciones correctas y en que habrá una mayoría de gente de acuerdo en mejorar las carreras”, afirmó. También defendió que la categoría debe resolver el asunto “de una vez por todas” y no convertirlo en un debate permanente.

Ese consenso, sin embargo, no parece inmediato. Audi, Ferrari y Honda prefieren aplazar cualquier cambio hasta 2028, una posición que complica la aprobación de una corrección temprana del reglamento. La consecuencia es que la gran revolución técnica de 2026 ya no solo está redefiniendo dónde se gana tiempo por vuelta, sino también empujando a la F1 a decidir si debe corregir su nueva fórmula apenas un año después de estrenarla.