Lando Norris cerró su mejor fin de semana del año en Miami con una crítica frontal a la normativa de 2026: pese a ganar el Sprint y terminar segundo en el Gran Premio, el piloto de McLaren sostuvo que los retoques introducidos antes de la cita estadounidense no resuelven el problema de fondo y que la única salida real sería “quitar la batería”.
Norris, piloto de McLaren y vigente campeón del mundo, describió los cambios como “un pequeño paso en la dirección correcta”, pero dejó claro que no bastan. “No está al nivel en el que la Fórmula 1 debería estar todavía”, dijo tras el evento de Miami, donde también firmó la pole y la victoria en la carrera corta.
El núcleo de su malestar sigue siendo el mismo: los coches continúan penalizando a los pilotos cuando intentan atacar como en temporadas anteriores, sobre todo a una vuelta. “Si vas a fondo en todas partes e intentas empujar como en años anteriores, te siguen penalizando por ello”, explicó. “Todavía no puedes ir a fondo en todas partes. No se trata de acelerar lo antes posible en cada curva. Nunca deberías ser penalizado por ese tipo de cosas y aún lo eres”.
Para Norris, el defecto no es algo que pueda corregirse con pequeños ajustes de reglamento durante la temporada. Su conclusión fue mucho más radical: “Sinceramente, no creo que puedas arreglar eso. Simplemente hay que quitar la batería. Ojalá dentro de unos años sea así”.
Su discurso tiene peso precisamente porque llega en un momento en el que McLaren volvió a ser competitivo. Miami fue hasta ahora su fin de semana más fuerte de 2026, con victoria en el Sprint desde la pole y un segundo puesto en el gran premio tras salir cuarto, pero ni esos resultados rebajaron sus dudas sobre el comportamiento de los coches al límite.
La posición de Norris encaja con un malestar más amplio en la parrilla. Max Verstappen, piloto de Red Bull y uno de los críticos más duros de estas reglas, afirmó tras acabar quinto que su opinión seguía intacta. “Lo que dije antes sobre el reglamento sigue siendo lo mismo”, señaló a Crash.net. “Sigue penalizándote; cuanto más rápido vas en curva, más lento vas en la siguiente recta. No debería ir de eso”.
Oscar Piastri, piloto de McLaren, también consideró que Miami no cambió el problema de carrera. “Las carreras son básicamente exactamente iguales”, dijo, en referencia a un efecto de acordeón que sigue condicionando adelantamientos y defensas por la gestión de la energía.
Eso deja a la Fórmula 1 con una contradicción incómoda. Miami ofreció a McLaren un salto competitivo y dio señales de mejora en el espectáculo, pero uno de los pilotos más destacados del fin de semana salió de Florida convencido de que el concepto actual de unidad de potencia sigue castigando justo lo que un piloto debería poder hacer: empujar al máximo.
© Jonathan Borba