Lewis Hamilton afronta la llegada de la Fórmula 1 a Miami con Ferrari centrada en una gran evolución del SF-26 y con su vida privada convertida en foco paralelo tras las últimas imágenes junto a Kim Kardashian.
La Scuderia celebró en Monza una jornada de rodaje clave con Hamilton y Charles Leclerc para evaluar un paquete importante de mejoras antes del Gran Premio de Miami, uno de los puntos de referencia de este inicio de temporada 2026. Según informó el periodista Giuliano Duchessa, el monoplaza italiano prepara un chasis profundamente revisado, un nuevo alerón delantero y una mejor integración del sistema móvil de su alerón trasero, el llamado “Macarena”, con una ganancia teórica de unas pocas décimas.
El movimiento de Ferrari encaja en una escalada técnica más amplia entre los aspirantes. Red Bull también aceleró su respuesta con un RB22 “fuertemente modificado” visto en Silverstone con Max Verstappen en unas fotos espía, mientras McLaren ya ha confirmado un MCL40 ampliamente rediseñado que llegará en dos fases, la primera en Miami y la segunda en Canadá. En ese contexto, Mercedes sigue siendo la referencia que obliga al resto a reaccionar con rapidez.
Hamilton, por tanto, llega a Miami en el centro de una doble atención. En lo deportivo, Ferrari necesita que ese salto técnico acerque al SF-26 a la pelea delantera. Fuera de la pista, el británico sigue acumulando exposición por su relación con Kardashian, con la que ha sido visto en las últimas semanas en la Super Bowl y en el festival de Coachella.
La atención creció de nuevo en Malibu, donde ambos fueron vistos en un restaurante y después fotografiados en la playa y durante una sesión de surf. Uno de los resúmenes sitúa incluso una publicación de TMZ del 21 de abril de 2026 con el titular: “Kim Kardashian & Lewis Hamilton show PDA during a Malibu beach day!”.
Pese a esa visibilidad, la línea atribuida al entorno del piloto es otra. Según una información de The Sun, Hamilton rechazó aparecer en la próxima temporada de «The Kardashians», aunque Kardashian sí grabó secuencias que aludían a su relación, incluso durante su viaje al Gran Premio de Japón.
Una fuente del equipo de producción, citada por el diario británico, aseguró que “Lewis prefiere mantener su relación discreta”. La misma fuente añadió que “es ilusorio pensar que Kim y Lewis vayan a rodar juntos”.
Esa distancia entre la exposición pública y la discreción que busca Hamilton coincide con un momento importante en Ferrari. Si las novedades probadas en Monza funcionan como espera el equipo, Miami puede marcar no solo el siguiente paso del proyecto del británico en Maranello, sino también la capacidad real de la Scuderia para responder a la presión técnica de Mercedes, Red Bull y McLaren.
© Jonathan Borba