La FIA tuvo que intervenir de urgencia en Hungaroring y reparar durante la noche la curva 1 antes del FP3 y la clasificación del GP de Hungría 2026, después de que el asfalto empezara a abrirse sobre la trazada durante el viernes.
La situación era especialmente delicada porque la curva 1 es el principal punto de adelantamiento del circuito. Mientras en las curvas 12 y 13 los pilotos aún podían esquivar parte del problema cambiando la línea, en la frenada de la primera curva el deterioro afectaba directamente a la línea de carrera. En un comunicado, la FIA explicó que la zona fue inspeccionada y que se actuó sobre dos puntos: “uno sobre la línea y otro a la derecha de la línea por la que pasaría un coche que adelanta”.
Las señales habían aparecido incluso antes de que empezara la acción en pista. Pirelli detectó el miércoles niveles de agarre más bajos de lo esperado y peores que los del año pasado. Simone Berra, ingeniero jefe de Pirelli, explicó que el circuito había avisado a los equipos semanas antes de la prueba de que el asfalto había empezado a degradarse tras otras competiciones, lo que llevó a reasfaltar parcialmente las curvas 1 y 12 antes del fin de semana.
El viernes dejó claro que el problema no estaba resuelto. George Russell, piloto de Mercedes, describió la jornada como “un día bastante extraño ahí fuera, creo que para todos” y señaló que “han reasfaltado media pista, está muy bacheada y gran parte se está rompiendo en las dos últimas curvas”. En declaraciones recogidas por Motorsport-Magazin.com fue todavía más contundente al afirmar que se había hecho “un trabajo realmente malo” en esa parte del reasfaltado.
Los parches nuevos tampoco dieron la adherencia esperada. Oscar Piastri, piloto de McLaren, dijo que “las partes nuevas de la pista no tienen mucho agarre” y que eso hizo del circuito “un trazado muy complicado en este momento”, algo que se agravó en su caso por haber perdido la primera sesión. Berra coincidió en el diagnóstico al advertir que en esas zonas “el agarre es bajo, eso hace los coches inestables”, y añadió que la degradación estaba empezando también en la curva 14.
El estado del asfalto ya tuvo consecuencias deportivas en la jornada. Franco Colapinto sufrió un accidente en la curva 12, una de las zonas reasfaltadas que resultó inesperadamente resbaladiza. Berra advirtió además que el problema podía empeorar “vuelta a vuelta”, sobre todo en carrera cuando todos los coches rueden al mismo tiempo y con temperaturas previstas al alza. Por ahora, matizó, Pirelli no había visto daños en los neumáticos, “sin cortes, nada dramático”, pero la evolución de la pista pasó a ser una amenaza directa para el desarrollo del resto del fin de semana.
© Jonathan Borba