La victoria de Lewis Hamilton en Barcelona ha empujado a Ferrari a un debate que Frédéric Vasseur no quiere abrir todavía: si la Scuderia debe volcarse ya con el británico como su principal baza para el título de 2026.
Hamilton llegó a ese punto después de un giro muy rápido en su temporada. Fue segundo en Mónaco y Canadá y ganó en Barcelona por mérito propio, una secuencia con la que pasó del quinto al segundo puesto del Mundial, adelantó a Lando Norris, Charles Leclerc y George Russell, y redujo su desventaja con el líder Kimi Antonelli de 49 a 41 puntos. Dentro de Ferrari, el cambio también es claro, porque Leclerc se ha quedado a unos 40 puntos de su compañero.
Ese escenario ha provocado incluso un cambio de discurso en Jacques Villeneuve, campeón del mundo de 1997 y antiguo crítico de Hamilton. Ahora sostiene que Ferrari debería tomar partido. “Ferrari tiene que centrarse en Lewis si quiere tener una pequeña opción de ganar”, dijo Villeneuve en el podcast The F1 Show de Sky Sports. “La decisión es fácil de tomar, porque Leclerc está bastante atrás”. Para Villeneuve, la diferencia la marca la capacidad de Hamilton para convertir una oportunidad en una candidatura real: “Lewis sabe cómo ganar y sabe lo que hace falta. Y si huele una oportunidad, no va a regalar nada”.
El cambio de tono resulta llamativo porque en diciembre Villeneuve había cuestionado la capacidad de Hamilton para volver a construir un proyecto a su alrededor. Entonces dijo en el podcast High Performance que se había acostumbrado a “los años fáciles” y que “la única pelea que tuvo fue contra Nico, y la perdió”. Seis meses después, su lectura es la opuesta: ve a Hamilton reactivado y capaz de hacer suyo el equipo en plena remontada.
Vasseur, sin embargo, rechazó alimentar el debate inmediatamente después de la carrera. El jefe de Ferrari respondió: “No estoy seguro de que quiera responder a este tipo de pregunta”. Después recordó lo rápido que cambia el ruido externo alrededor del equipo: “Hace probablemente dos semanas, los comentarios eran que todo era un desastre, y ahora estamos hablando del campeonato del mundo”. Para Vasseur, ese vaivén sería “el peor enfoque” posible.
Su posición es mantener intacta la línea de trabajo pese al impulso de Barcelona. “El enfoque es ir a Austria exactamente con el mismo enfoque que tenía en Barcelona y no pensar en el campeonato”, dijo, antes de negarse también a proyectar escenarios a largo plazo. Ferrari considera que el paquete de mejoras ha supuesto un paso importante, pero Vasseur insistió en que todavía quedan 15 grandes premios.
La otra cara de esa discusión es Leclerc, que llega al momento de forma de Hamilton después de varias semanas torcidas. El monegasco abandonó en Mónaco por un problema de frenos, sufrió un accidente en la clasificación de Barcelona y en carrera apuntó a un presunto problema hidráulico. Aun así, evitó cualquier choque interno tras la victoria de su compañero: “Es genial para el equipo, es genial para Lewis”. Y dejó claro cuál es su prioridad inmediata: “Ahora tengo que estar ahí arriba con él, que no es lo que ha pasado desde Canadá”.
Ferrari se encuentra así entre dos presiones opuestas: el empuje competitivo de Hamilton, que ha convertido tres fines de semana en una candidatura mucho más seria, y la negativa de Vasseur a traducir ese momento en una jerarquía oficial antes de tiempo. Con Hamilton ya segundo en el Mundial y Leclerc cediendo terreno, la gestión interna de esa pelea puede convertirse en una de las decisiones más influyentes de la campaña.
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