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Domenicali activa el plan B de F1 y presiona a Francia

Stefano Domenicali confirmó que la Fórmula 1 ya tiene un plan de contingencia si Qatar y Abu Dabi no pueden acoger las carreras del final de 2026, una presión añadida para un calendario condicionado por la guerra en Oriente Medio y por la falta de avances para el regreso del Gran Premio de Francia.

En una entrevista concedida a L’Équipe, el presidente y CEO de la Fórmula 1 aseguró que la categoría ya trabaja con alternativas. “Puedo confirmar que tenemos un plan de contingencia. Si las carreras de final de año no pueden celebrarse, tendremos otras soluciones de sustitución”, dijo Domenicali al explicar la respuesta del campeonato ante la incertidumbre geopolítica.

El dirigente italiano sostuvo que la F1 está actuando “de manera muy pragmática”, en una gestión que comparó con la crisis del Covid-19. Ese enfoque llega después de que Bahréin y Arabia Saudí fueran cancelados en marzo, cuando debían disputarse a mediados de abril. Domenicali dejó claro que recolocar esas pruebas es un rompecabezas: reprogramar las dos es imposible y encontrar hueco incluso para una sola tampoco será sencillo por la complejidad logística, los costes y la escasez de fechas disponibles.

Esa falta de margen ya condiciona las decisiones inmediatas. Según informó RacingNews365, Domenicali debe resolver antes del parón veraniego de agosto si puede utilizarse la fecha del 4 de octubre. Al mismo tiempo, DAZN apuntó que la F1 estudia reinsertar Bahréin entre Azerbaiyán y Singapur y desplazar Arabia Saudí al tramo final del año. Ese borrador comprimiría el cierre del campeonato hasta dejar 10 carreras en 13 semanas y situaría Abu Dabi el 20 de diciembre.

En medio de esa batalla por proteger el cierre de la temporada, Domenicali también lanzó un mensaje muy directo a Francia. El Gran Premio de Francia no aparece en el calendario desde 2022, cuando se disputó en Paul Ricard, y el máximo responsable de la F1 no ve ahora el compromiso necesario para su vuelta. “Con todo el respeto, creo que Francia considera actualmente que un Gran Premio no es su prioridad”, afirmó.

La lectura de Domenicali resulta más severa porque, según él, el interés por el automovilismo francés “nunca ha sido tan fuerte”, apoyado en las audiencias televisivas, la fuerte inversión de Alpine y el nivel de los pilotos franceses en la élite. Pese a ese contexto favorable, su mensaje fue que el entusiasmo por sí solo no basta para recuperar una cita en un campeonato cada vez más saturado.

La consecuencia es clara: con la F1 desbordada por las peticiones de nuevos países, Francia no recuperará su plaza sin una iniciativa firme de promotores y responsables políticos. En un calendario marcado por la guerra, los contratos y la necesidad de asegurar que la temporada termine completa, la categoría ha dejado claro que su prioridad es proteger las carreras que ya tiene y que no piensa esperar indefinidamente a nadie.