Jeff Dodds, CEO de la Fórmula E, aseguró a SoyMotor.com en Mónaco que el debate sobre un posible regreso de los motores V8 en la Fórmula 1 deja en evidencia que la dirección tomada con las unidades de potencia de 2026 no ha funcionado como se esperaba, y cree que ese giro sería positivo para su campeonato.
La discusión sobre el futuro de los motores de la F1 se ha acelerado apenas unos Grandes Premios después de la llegada del reglamento 2026, que elevó hasta el 50% el peso de la parte eléctrica y ha generado críticas por la importancia de la gestión de energía en carrera. En ese contexto, Dodds considera significativo que la propia F1 y la FIA ya estén abriendo la puerta a una corrección de rumbo.
El dirigente de la Fórmula E, no obstante, evitó cargar contra la categoría y optó por reconocer su reacción. “En primer lugar, hay que reconocerles el mérito, porque han sabido escuchar y se han dado cuenta de que las cosas no están saliendo como esperaban, así que están haciendo cambios”, dijo Dodds a SoyMotor.com en Mónaco. “Cualquier empresa tiene la capacidad de responder y reaccionar ante los comentarios y afrontar los retos, y creo que hay que reconocerles ese gran mérito”.
Para Dodds, las dificultades de estas reglas no deberían haber sorprendido del todo en el paddock. “Creo que quizá no fue una sorpresa, o no debería serlo, que fuera a ser difícil”, señaló. “Puede que no haya salido exactamente como esperaban, pero creo que muchos de nosotros anticipamos que eso podría pasar”.
Mohamed bin Sulayem, presidente de la FIA, y Stefano Domenicali, CEO de la F1, ya han mostrado su apoyo a la idea de volver a motores V8 después de 2030. Aun así, Dodds rebajó cualquier sensación de inmediatez y recordó que el cambio ni está cerrado ni sería rápido. “Sí, pero lo tienen ahora”, respondió al ser preguntado por esa posibilidad, antes de subrayar que 2030 o 2031 quedan lejos y que, en el mejor de los casos, habría que esperar “tres o cuatro años”.
Esa distancia temporal no cambia su lectura de fondo. Dodds entiende que una F1 más vinculada a la combustión reforzaría la diferenciación entre ambas categorías. “Lo único que diría es que ellos hagan un cambio es bueno para nosotros, porque ellos son un campeonato de combustión y nosotros somos un campeonato eléctrico, es muy fácil de entender”, explicó.
Si la F1 termina alejándose de la híper hibridación que estrenó en 2026, el principal efecto para la Fórmula E sería una definición más clara del espacio que ocupa cada certamen dentro del automovilismo.
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