© Lukas Raich

Croft apunta a una salida de Verstappen de Red Bull

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David Croft cree que las constantes quejas de Max Verstappen sobre su Red Bull en el Gran Premio de Hungría pudieron ser algo más que frustración por el coche y llegaron a sonar, en su lectura, como una forma de preparar una posible salida del equipo con McLaren como destino potencial.

El comentarista principal de Sky Sports F1 lo planteó en el podcast Sky Sports F1 Show, donde dijo que la intensidad y la frecuencia de los mensajes de Verstappen durante todo el fin de semana, y especialmente en carrera, le hicieron pensar que “hay otros motivos en juego”. Croft fue un paso más allá al preguntarse si “los representantes de Max, trabajando juntos como un equipo, están intentando encontrar una manera de salir de Red Bull y quizá ir a McLaren”, aunque matizó de inmediato que “no sabemos la respuesta”.

La sospecha nace de la contradicción que marcó el fin de semana en Hungaroring. Verstappen se quejó repetidamente del comportamiento, el equilibrio y la conducción de su coche, pero aun así terminó segundo y subió al podio.

La frustración ya había quedado expuesta en clasificación. Tras hacer un trompo en su última vuelta lanzada, Verstappen le dijo por radio a su ingeniero Gianpiero Lambiase que el coche estaba “completamente roto aerodinámicamente”, que “iba cada vez peor” y remató con un “qué broma” y “qué fin de semana de mierda”. Después de ese error, también sostuvo que Red Bull había sufrido “degradación del coche” en clasificación.

Croft no descartó que existiera una base técnica real para esas quejas. Según explicó, por lo que él entiende el Red Bull es “un coche decente cuando está en perfectas condiciones”, pero una desviación mínima, como un pequeño daño provocado por una piedra o un toque en el alerón delantero, basta para sacarlo de su ventana. A partir de ahí, dijo, el monoplaza se vuelve “muy, muy difícil de conducir” y vive “siempre al límite”. “Cuando va bien, va muy, muy bien. Cuando va ligeramente mal, es horrible”, resumió.

Precisamente por eso, Croft dijo que podía entender que no fuera fácil completar una carrera de Fórmula 1 con ese comportamiento. Pero insistió en que el volumen de las protestas de Verstappen “constantemente durante toda la carrera” le hizo pensar en una intención añadida detrás del mensaje público sobre el coche.

Esa interpretación conecta directamente con el ruido sobre el futuro del campeón del mundo. Verstappen tiene contrato con Red Bull hasta finales de 2028, aunque el resumen sitúa una cláusula de salida al final de este año si decide activarla. También se apunta a que Red Bull le habría ofrecido una renovación millonaria para mantenerle vinculado hasta finales de 2029, lo que convierte cualquier señal de descontento en un asunto con peso deportivo y político en el mercado de pilotos.

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