Cadillac sostiene que solo pudo llegar a tiempo a su debut en la Fórmula 1 de 2026 porque General Motors actuó desde el principio como un socio técnico real, hasta el punto de que Pat Symonds admitió que sin la instalación de GM en Charlotte el equipo no estaría en la parrilla.
El veterano ingeniero, incorporado como consultor sénior de ingeniería junto al director técnico Nick Chester, fue tajante al explicar el peso de esa ayuda: “Genuinamente no estaríamos aquí si no hubiéramos tenido el año pasado esa instalación de GM en Charlotte”. Symonds añadió que Cadillac utilizó ese simulador “como si fuera un coche de carreras” para ensayos y que, sin ese trabajo previo, el proyecto no habría llegado ni de lejos tan preparado a 2026.
Ese respaldo era especialmente importante porque Cadillac tuvo que levantar un equipo completamente nuevo en un plazo comprimido. La estructura describe el proyecto como “extremadamente complejo”, con más de 400 personas y contrataciones realizadas cuando todavía no estaba garantizada la presencia en la parrilla. El camino, además, había cambiado sobre la marcha: de la iniciativa liderada por Michael Andretti a un esfuerzo de facto oficial de GM, con participación minoritaria en un equipo controlado en gran parte por TWG Global.
Como la base definitiva aún está en construcción, el centro técnico provisional ha estado en el GM Charlotte Technical Center de Concord, en Carolina del Norte. La instalación, inaugurada en 2022 en el campus de Hendrick Motorsports, tiene 130.000 pies cuadrados y ya contaba con simuladores driver-in-the-loop, programas de rendimiento y herramientas de análisis aerodinámico y de suspensión. Eso permitió a Cadillac trabajar de inmediato en lugar de tener que crear toda esa infraestructura desde cero.
La parte más llamativa de esa preparación fue el programa Race Ready. Cadillac simuló varios grandes premios de 2025 en tiempo real como si ya compitiera en el campeonato, operando como un “11.º equipo virtual” en la parrilla. En esos ensayos reprodujo decisiones estratégicas, operaciones de boxes, procesamiento de datos y coordinación de ingeniería, con pilotos de simulador como Simon Pagenaud, Pietro Fittipaldi y Charlie Eastwood, para acelerar la cohesión de un grupo grande que en muchos casos aún no había trabajado junto.
Eric Warren, vicepresidente ejecutivo de GM Global Motorsports Competition, dejó claro que esa implicación iba mucho más allá de prestar el nombre. “No queríamos ser solo pegatinas. Queríamos ser parte del equipo”, dijo. Según su explicación, la contribución de GM abarcó también herramientas de simulación, modelado de neumáticos, análisis térmico, inteligencia artificial y aprendizaje automático, además de la infraestructura ya operativa en Charlotte.
James Knapton, director de análisis de rendimiento, cifró esa ventaja con más precisión. Contó que llegar a un entorno donde ya existían “herramientas de simulación, modelos, solvers” y un simulador listo para usar dio a Cadillac una ventaja de “dos o tres años” en su preparación. Knapton añadió que el nuevo simulador de última generación de Fishers debería entrar en servicio a comienzos de 2027, un paso clave para que el equipo deje de limitarse a correr contra el calendario y empiece a construir capacidad propia para acercarse a sus rivales establecidos.
© Jonathan Borba