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Cadillac avisa del riesgo tras su sólido inicio en F1

Cadillac ha completado sus siete primeros grandes premios en Fórmula 1 sin dar la imagen de un debutante desbordado, pero su director, Graeme Lowdon, cree que precisamente ese arranque tan limpio puede volverse en contra del equipo si las expectativas crecen más rápido que el proyecto.

Aunque la escudería seguía última en el Mundial de constructores en ese momento, el MAC-26 ya había mostrado ritmo suficiente para pelear con el Aston Martin AMR26 supervisado por Adrian Newey e incluso batirlo en algunas ocasiones. Lowdon describió a Cadillac como un conjunto "competente y ordenado" en la parte trasera de la parrilla, una base estable sobre la que construir.

Mónaco fue el mejor ejemplo de ese progreso y también de lo cerca que estuvo el equipo de convertirlo en un resultado. Fernando Alonso sumó allí el único punto de la temporada para Aston Martin con su décimo puesto, pero Sergio Pérez cruzó la meta por delante del español y habría dado a Cadillac su primer punto de no haber recibido una penalización de tiempo.

Lowdon, director de Cadillac, explicó en la nueva unidad de hospitality del equipo en Mónaco que el grupo ha empujado "de verdad para empezar como queremos continuar" y que ha llevado "prácticamente algo nuevo a cada carrera". Pero añadió que cada avance cambia de inmediato la percepción externa: "Cuando das un paso adelante, aumentan las expectativas de todo el mundo".

Para Lowdon, ahí aparece el riesgo. Dijo que los objetivos y las expectativas pueden verse "como un problema enorme" o asumirse con naturalidad, y que él prefiere lo segundo. Aun así, advirtió de que el equipo puede entrar en un terreno "en el que las expectativas sean demasiado altas" si pierde de vista lo competitivo que es el campeonato. "La mejor forma" de evitarlo, señaló, es mantener "un enorme respeto por todos los equipos contra los que competimos" y seguir avanzando paso a paso.

Parte de ese comienzo sin tropiezos visibles, según Lowdon, se explica por la preparación previa y por su experiencia. Su regreso a la parrilla no llegó hasta el Gran Premio de Australia de 2026, más de una década después de su salida de la F1, pero ya había sido una figura clave en la llegada de Virgin Racing en 2010 y después dirigió Marussia hasta finales de 2015. Sobre ese pasado, dijo que valora "muchísimo la experiencia" acumulada entonces.

Ese trabajo previo también se refleja fuera de la pista. Lowdon afirmó que gran parte del esfuerzo del equipo "no es visible en absoluto" porque Cadillac ha tenido que levantar su operación mientras compite, con una nueva unidad de hospitality y la construcción simultánea de instalaciones en Indianápolis, Charlotte y Silverstone. Recordó además una frase de Dan Towriss, CEO de Cadillac, al inicio del proyecto: "Es como construir el barco mientras navegamos en él".

El problema para Cadillac es que presentarse desde el primer día con aspecto de equipo asentado eleva el listón de inmediato. Lowdon lo definió como "un arma de doble filo": si llegas a la F1 pareciendo estar al nivel, los demás esperan enseguida que realmente lo estés, y eso aumenta la presión para que la puesta en escena vaya acompañada de un progreso competitivo real.