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BYD explora entrar en F1, pero su plaza está lejos

BYD ha abierto conversaciones para entrar en la Fórmula 1, pero su llegada a la parrilla sigue lejos de concretarse porque el proyecto está aún en una fase muy inicial y las dos vías que darían control real, comprar un equipo o lanzar el duodécimo, aparecen hoy llenas de obstáculos.

PlanetF1.com informó de que la vicepresidenta de BYD, Stella Li, ha confirmado recientemente contactos con el CEO de la F1, Stefano Domenicali, sobre una posible presencia de la marca en el campeonato. Motorsport añadió que Li tiene previsto acudir al Gran Premio de Mónaco para reunirse con ejecutivos de la categoría, aunque esas conversaciones siguen, según ese medio, en una "fase muy temprana de recopilación de información" y "muy lejos de cualquier decisión" sobre el siguiente paso.

La propia Li ha dejado claro qué atrae a BYD de la categoría. Stella Li, vicepresidenta de BYD, dijo que la compañía ve la F1 como una oportunidad de marca y de tecnología: "Siempre estamos en contacto". También explicó: "Me gusta la Fórmula 1 porque trata sobre pasión y cultura, y la gente sueña con estar en la Fórmula 1", además de señalar que BYD está "discutiendo" la posibilidad de unirse a la parrilla porque eso permitiría a la empresa "poner nuestra tecnología a prueba".

El problema es que el interés de un fabricante no equivale a una plaza disponible. Según Motorsport, la ruta más sencilla para BYD sería un patrocinio o una operación de co-naming, pero si lo que busca es control total, el panorama cambia por completo. Varios fondos de inversión y un gran grupo automovilístico han presentado recientemente ofertas superiores a 2.000 millones de dólares por equipos y la respuesta ha sido un educado "no, gracias". En ese contexto, comprar una estructura existente no parece una opción accesible aunque haya dinero detrás.

La alternativa de crear un duodécimo equipo resulta todavía más compleja. La F1 acaba de admitir el proyecto Cadillac-GM tras un proceso prolongado, y en el paddock persisten dudas sobre el impacto comercial y logístico de seguir ampliando la parrilla. Circuitos como Mónaco o Montreal ya trabajan con espacio limitado, y Motorsport señaló que, según fuentes del paddock en Canadá, el momento para autorizar otro equipo "no parece el adecuado todavía", pese a que la normativa permite crecer hasta 12 escuderías.

En paralelo, PlanetF1.com vinculó el movimiento de BYD con Christian Horner. Ese medio aseguró que Li se reunió con el ex jefe y CEO de Red Bull antes del Gran Premio de Canadá y apuntó que la red de contactos de Horner en la F1 podría ayudar a BYD a sortear barreras políticas y comerciales si él considera que esa es la vía más sólida para un eventual regreso al campeonato.

Todo ello deja a BYD con interés real, acceso a los despachos adecuados y un argumento potente para la F1 por su peso en el mercado chino, pero sin una hoja de entrada clara a corto plazo. Mientras no haya un equipo dispuesto a vender ni consenso para abrir hueco a un duodécimo participante, su candidatura seguirá siendo más una exploración ambiciosa que una incorporación inminente a la parrilla.