BYD dio en Mónaco la señal más clara hasta ahora de que estudia seriamente su entrada en la Fórmula 1, con reuniones de su vicepresidenta Stella Li con el CEO del campeonato, Stefano Domenicali, y con el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, durante el fin de semana del GP de Mónaco de 2026.
Según PlanetF1, Li se reunió con Domenicali el viernes y con Ben Sulayem el sábado, en una secuencia de contactos al más alto nivel que sitúa el interés del fabricante chino más allá del ruido habitual del paddock. BYD ya había reconocido este año ante medios chinos que contemplaba la F1, pero estas conversaciones apuntan a una exploración formal de entrada, no solo a una oportunidad comercial aislada.
En una entrevista con PlanetF1.com, Stella Li, vicepresidenta de BYD, explicó que la compañía busca “cualquier oportunidad para ver si la tecnología de BYD puede ayudar a la FIA, puede ayudar a todos los demás equipos”. También dejó claro el segundo objetivo de la marca: “Como BYD, también necesitamos construir una marca aquí. Ese es el alcance”.
Ese planteamiento explica por qué BYD no ha definido todavía un único camino de acceso. La empresa no ha confirmado que su prioridad sea crear un equipo desde cero y estudia varias fórmulas para establecerse en la categoría en los próximos años, desde tomar presencia en una estructura existente hasta acuerdos técnicos o incluso una primera entrada mediante patrocinio. GPBlog señala que una decisión interna sobre la vía elegida debería llegar en los próximos meses y sitúa cualquier equipo propio de BYD no antes de 2030.
Ahí aparece la principal duda dentro de la propia F1. PlanetF1 recoge escepticismo entre fuentes senior del campeonato por la falta de experiencia de BYD en automovilismo, tanto en conocimiento de competición como en capacidad operativa para sostener un proyecto completo. Algunas de esas fuentes consideran que una entrada real está todavía a años de distancia y que, por ahora, el fabricante puede estar en una fase de estudio o de toma de contacto.
El calendario regulatorio tampoco invita a pensar en un desembarco inmediato. Bajo el nuevo marco del Concorde, la FIA y la FOM gestionan de forma conjunta cualquier futuro proceso de Expression of Interest para nuevos aspirantes, y ese proceso no es inminente. Aunque BYD acelerase su análisis, necesitaría que se abra esa ventana y superar un filtro mucho más estructurado para entrar en la parrilla.
También queda por resolver el encaje técnico. BYD se ha convertido en un referente de la electrificación, pero la FIA estudia para después de 2031 una dirección de motores más centrada en la combustión y con menor peso eléctrico que el actual. Li dejó abierta esa puerta al señalar que, incluso si se usa un motor de combustión, sigue siendo necesaria la mejor ciencia de materiales, “y en eso BYD es muy fuerte”.
Si esa exploración termina convirtiéndose en una entrada como constructor o como socio industrial, la Fórmula 1 incorporaría por primera vez a un gran fabricante chino a una parrilla en la que ya están presentes Mercedes, Ferrari, Honda, Ford, Audi y GM. Ese movimiento reforzaría el peso comercial del campeonato en China, pero por ahora la noticia de Mónaco apunta más a un proyecto en construcción que a una llegada cercana a la parrilla.
© Jonathan Borba