Kimi Antonelli reforzó en Mónaco su condición de referencia en Mercedes y del líder del campeonato, y ese salto ha disparado la presión sobre George Russell mientras enfría cada vez más la lógica de un posible fichaje de Max Verstappen por la escudería de Brackley.
La victoria del italiano en el Principado fue la quinta consecutiva y llegó además con su primer Grand Slam, un golpe deportivo y simbólico dentro de un equipo que seguía defendiendo públicamente la igualdad entre sus dos pilotos. Tras seis carreras, Antonelli le saca ya 68 puntos a Russell, una diferencia que ha convertido la batalla interna de Mercedes en una historia mucho más relevante que cualquier rumor externo.
La situación de Russell se agravó en Mónaco con otro cero. El británico recibió una sanción de cinco segundos, pero Mercedes no la cumplió en la siguiente parada y la FIA la aumentó. El resultado fue un desplome hasta la tercera posición y, finalmente, fuera de los puntos. Para Marc Surer, expiloto y analista de Motorsport-Total.com, ese episodio fue revelador de una jerarquía que empieza a percibirse con claridad: "Que el equipo se olvide de cumplir la sanción es típico de un número 2 dentro del equipo".
Ralf Schumacher, ex piloto de Fórmula 1, fue todavía más lejos en el pódcast Backstage Boxengasse de Sky. A su juicio, Antonelli hizo que Russell "pareciera realmente viejo" en Mónaco y la brecha en el campeonato es "un desastre, porque naturalmente todo el mundo daba por hecho que iba a luchar por el Mundial". Schumacher incluso enmarcó el problema en una dinámica interna más profunda, al sostener que Russell sabe que Toto Wolff quiere a Antonelli "como a un hijo" y que eso también se percibe en sus reacciones.
Aunque Schumacher advirtió que aún es pronto para descartar a Russell de la pelea por el título tras solo seis carreras, su lectura del momento en Mercedes es muy clara. El alemán cree que Antonelli va camino de ganar la batalla interna también a largo plazo y resumió así el papel hacia el que se estaría desplazando Russell: "Un número 2 claro, en lo que George Russell se está convirtiendo ahora mismo, sería perfecto".
Ese cambio de equilibrio no afecta solo al presente del equipo, sino también a su futuro en el mercado de pilotos. Schumacher considera que Wolff "estaría loco" si incorporara a alguien "tan fuerte" como Verstappen y volviera a crear una tensión similar a la que Mercedes ya vivió con Lewis Hamilton y Nico Rosberg. En paralelo, el propio Wolff ha insistido en que no ve necesidad alguna de alterar su alineación. En declaraciones a Bild, aseguró: "No puedo imaginar una mejor pareja de pilotos que la que tenemos actualmente".
Con Antonelli ganando carreras, ampliando su ventaja sobre Russell y consolidándose como el proyecto central de Mercedes, la discusión en Brackley ya no gira tanto en torno a quién podría llegar, sino a cómo está cambiando el orden interno del equipo y qué lugar le queda a Russell en él.
© Jonathan Borba