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Brundle alerta sobre la lluvia y los F1 de 2026

Martin Brundle advirtió que la parrilla de Fórmula 1 está “un poco asustada” por el comportamiento de los coches de 2026 en lluvia, y que el GP de Canadá puede convertirse en la primera gran prueba real en mojado para una generación de monoplazas que todavía no se ha llevado al límite en esas condiciones.

El ex piloto de F1 y comentarista, en declaraciones a Sky Sports News, aseguró que “los pilotos están todos un poco asustados sobre cómo van a ser estos coches en lluvia” porque los nuevos monoplazas “tienen muchísima potencia, menos carga aerodinámica, menos agarre, y todavía no lo saben”. La inquietud llega en pleno cambio técnico de 2026, con modificaciones importantes tanto en aerodinámica como en las unidades de potencia.

Hasta ahora, esos coches han acumulado mucho kilometraje en seco, pero prácticamente no han sido probados en lluvia fuerte. Más allá de un rodaje limitado en el shakedown de Barcelona, los equipos no han tenido una referencia real en condiciones competitivas sobre mojado. Ahí es donde Montreal puede cambiar el escenario.

El pronóstico actualizado al miércoles 20 de mayo apunta a un riesgo de lluvia creciente durante el fin de semana, con un 40% de probabilidad de lluvia ligera el sábado por la mañana y un 50% por la tarde. Para el domingo, la amenaza es mayor: se espera entre un 60 y un 70% de probabilidad de lluvia ligera durante buena parte del día, con un 65% previsto a la hora de la salida, a las 16:00 locales.

Brundle cree que esa combinación de incertidumbre técnica y condiciones delicadas puede tener un efecto inmediato en pista. “Nadie ha tenido realmente la oportunidad de apretarlos en una situación competitiva, así que podríamos ver algo de drama”, dijo.

El riesgo se multiplica además por el propio carácter del Circuit Gilles Villeneuve. Brundle recordó que “solo uno de los últimos ocho grandes premios en Montreal se ha disputado sin algún tipo de Safety Car”, y explicó el motivo: “si chocas, te quedas en la pista, básicamente”. Para él, sigue siendo “un trazado bastante desafiante en ese sentido, de la vieja escuela”.

Si la lluvia aparece el domingo, Montreal no solo pondrá a prueba la confianza de los pilotos, sino también la capacidad de los equipos para entender de verdad hasta dónde pueden llegar unos F1 de 2026 que siguen siendo una incógnita en mojado.