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Ben Sulayem impulsa eliminar límites en la FIA

Mohammed Ben Sulayem llevará a la Asamblea General de la FIA del 26 de junio en Macao una propuesta para eliminar el límite actual de tres mandatos consecutivos de cuatro años para la presidencia, un cambio que le abriría la puerta a seguir más allá del tope vigente de 12 años y que vuelve a poner el foco sobre la gobernanza del organismo.

Ben Sulayem, de 64 años, llegó a la presidencia en diciembre de 2021 y fue reelegido para un segundo mandato a finales de 2025. Con la normativa actual todavía podría optar a un tercer periodo, pero la reforma borraría el freno que hoy impide prolongar su etapa al frente de la FIA más allá de esos 12 años.

La propuesta no se limita a la duración del mandato. Según informó la BBC, el paquete de enmiendas también impondría a los candidatos a la presidencia el requisito de contar con una “experiencia suficiente” dentro de organizaciones miembro de la FIA o en órganos de la propia FIA, y además ampliaría de 49 a 100 días el plazo para presentar la lista de vicepresidentes. En la práctica, esos cambios podrían complicar aún más que un aspirante alternativo monte una campaña competitiva.

Ese riesgo se entiende mejor a la luz de la última elección. La BBC señaló que Tim Mayer, Laura Wyllers y Virginie Philipott mostraron su intención de presentarse en 2025, pero acabaron retirándose porque cada candidatura debía incluir representantes de las seis regiones de la FIA y la única opción sudamericana disponible ya formaba parte del equipo de Ben Sulayem, con Fabiana Ecclestone en su lista.

Tim Mayer, excomisario de F1 y aspirante a rival de Ben Sulayem en declaraciones recogidas por la BBC, criticó con dureza la iniciativa. “Los límites de mandato no son solo un detalle burocrático”, dijo. Añadió que son “una salvaguarda de gobernanza muy importante, diseñada para evitar la concentración de poder, fomentar la renovación del liderazgo y mantener la rendición de cuentas ante aquellos a quienes la organización debe servir”.

La votación, según los resúmenes publicados, tiene opciones de prosperar por el apoyo que Ben Sulayem mantiene entre federaciones pequeñas afiliadas a la FIA. Pero llega en medio de una presidencia marcada por controversias, incluidos choques con Liberty Media, críticas por la dureza de las sanciones al lenguaje soez y dudas sobre la autonomía de los comités de auditoría y ética. Si sale adelante, la reforma intensificará todavía más el debate sobre transparencia y concentración de poder dentro y fuera del paddock de la Fórmula 1.