Oliver Bearman afronta el Gran Premio de Canadá con menos presión inmediata sobre su superlicencia, porque dos puntos de penalización de la FIA han caducado durante el fin de semana y su total baja de 10 a 8, alejándole de una suspensión automática de una carrera.
Ese margen importa porque el reglamento de la FIA establece una sanción de un Gran Premio para cualquier piloto que alcance los 12 puntos dentro de un periodo de 12 meses. Bearman había arrancado la temporada 2026 a solo dos puntos de ese límite, así que cualquier nueva infracción en pista podía dejarle fuera del siguiente fin de semana.
Los dos puntos que ahora desaparecen procedían del 23 de mayo de 2025, cuando adelantó al Williams de Carlos Sainz con bandera roja durante los entrenamientos de Mónaco. El resto de su cuenta sigue siendo pesada: cuatro puntos por su accidente con bandera roja en la entrada del pit lane en Silverstone, dos por una colisión con Sainz en Monza, uno por pilotaje considerado potencialmente peligroso contra Liam Lawson en el sprint de Sao Paulo y uno por cambiar de dirección más de una vez en Abu Dabi.
Incluso con la reducción a ocho puntos, el británico sigue siendo el piloto más expuesto de la parrilla en este apartado. Aun así, su situación puede aliviarse mucho más pronto, porque otros cuatro puntos, los de Silverstone, deben caducar el 5 de julio. Si llega hasta esa fecha sin nuevas sanciones, se alejará claramente de la zona de riesgo.
Bearman ya conoce de cerca lo que supone ese límite dentro de Haas. El único caso citado en los resúmenes de un piloto que alcanzó los 12 puntos en Fórmula 1 fue el de Kevin Magnussen, que se perdió el Gran Premio de Azerbaiyán de 2024 tras llegar al máximo en Monza. Por coincidencia, fue entonces cuando Bearman ocupó su asiento en Haas.
Con esa amenaza menos inmediata, el foco del piloto en Montreal pasa a estar más en el rendimiento del coche. Oliver Bearman, piloto de Haas, dijo que el equipo espera responder a la mejora mostrada por sus rivales en Miami: “Los otros dieron un gran paso en Miami, y esperamos poder dar ese paso también para volver en Montreal a donde realmente estábamos”.
Ese contexto da más valor al respiro administrativo que recibe este fin de semana, porque Bearman llega a Canadá con la posibilidad de competir sin el peso de una sanción inminente y con la vista puesta en encadenar unas semanas que también pueden sacarle definitivamente del peligro en el frente disciplinario.
© Jonathan Borba