Oliver Bearman cree que el final de la temporada 2026 será decisivo para el mercado de pilotos de Fórmula 1, con muchos contratos a punto de expirar y una parrilla que todavía espera a ver qué equipos dominan de verdad la nueva era técnica antes de definir sus asientos para 2027.
En declaraciones a la Press Association, el piloto de Haas sostuvo que las primeras cinco carreras ya han empezado a dibujar una jerarquía, aunque avisó de que las mejoras durante el año todavía pueden alterar el orden. Por eso, tanto equipos como pilotos siguen observando de cerca la evolución del campeonato antes de comprometer su futuro.
"Creo que el final de este año es importante porque a mucha gente se le termina el contrato", dijo Bearman. "Todo el mundo quería ver cuál era la jerarquía en 2026, y eso determinará después cómo será 2027."
Ese contexto viene marcado por el gran reinicio reglamentario introducido en 2026, con cambios importantes tanto en la aerodinámica como en las unidades de potencia. La incertidumbre sobre quién tiene el paquete más fuerte a largo plazo ha llevado a varios pilotos a esperar antes de tomar decisiones sobre su carrera.
Dentro de ese escenario, el propio Bearman sigue apareciendo como un nombre ligado a Ferrari, pero dejó claro que no está intentando acelerar su salto. El británico, vinculado desde hace años al programa de pilotos de la Scuderia, reiteró que Ferrari sigue siendo su objetivo final, aunque sin fijarse plazos.
"Para mí, por supuesto, estoy bajo contrato con Ferrari. Han confiado en mí desde el principio, así que es natural que mi objetivo final sea estar con ellos", explicó Bearman. "Por el momento, el objetivo es seguir construyendo con Haas. Estoy muy contento con la trayectoria en la que estamos. Sin calendario, sin problemas."
Su posición resume bien el momento del paddock: incluso los pilotos con una ambición clara prefieren esperar a que la nueva jerarquía de 2026 se confirme antes de decidir un movimiento que puede definir la parrilla de 2027.
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