Audi ha dejado claro que quiere mantener sin cambios la normativa de unidades de potencia de Fórmula 1 para 2027 y, con Ferrari también entre los fabricantes con reservas, las opciones de aprobar el giro a un reparto 60/40 parecen reducidas porque haría falta el apoyo de cuatro de los cinco fabricantes.
La reforma que se debate pasa de una distribución cercana al 50/50 entre motor de combustión y parte eléctrica a otra 60/40 a favor del térmico. La idea es aumentar el flujo de combustible para añadir de hecho 50 kW al lado de combustión y restar 50 kW a la parte eléctrica.
Gernot Döllner, consejero delegado de Audi, explicó en Mónaco a varios medios que la posición de la marca es la estabilidad. “Nuestra perspectiva es realmente tener estabilidad ahí”, dijo. Döllner sostuvo que Audi quiere mantener las reglas actuales por dos razones: la eficiencia de costes y la necesidad de optimizar un proyecto ya en marcha.
“Tenemos que ser eficientes en costes”, señaló. También apuntó que aún hay “muchas cosas que optimizar dentro del proyecto” y que este cambio “no ayudará al camino para optimizar el actual tren motriz”. Según Döllner, modificar ahora el reglamento también “quitaría presupuesto de otras áreas en las que queremos invertir”.
Esa postura complica una modificación que en el paddock gana apoyos como respuesta a una arquitectura de motor que no ha convencido ni a aficionados ni a varios pilotos. La situación resulta especialmente significativa porque estas reglas se diseñaron precisamente para atraer a nuevos fabricantes como Audi, pero la F1 espera seguir vinculada a esa base técnica al menos hasta 2030.
El problema para los defensores del 60/40 es que no basta con una mayoría simple. Audi y Ferrari figuran entre los fabricantes con objeciones, y Cadillac también aparece como preocupada en su condición de cliente de Ferrari. Con una supermayoría de cuatro de cinco fabricantes exigida en el power unit advisory board, la aprobación del cambio queda muy comprometida si ese bloque se mantiene.
La firmeza de Audi también golpea una cuestión que va más allá del reglamento técnico. Max Verstappen ha descrito el paso al 60/40 como el “mínimo” necesario para seguir en la Fórmula 1, de modo que la resistencia del fabricante alemán deja en el aire una reforma que varios consideran clave para la dirección competitiva del campeonato desde 2027.
© Petr Urbanek