© Jonathan Borba

Antonelli manda, pero Ferrari golpea en Hungría

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Andrea Kimi Antonelli afronta el GP de Hungría como favorito y líder seguro del Mundial antes del parón veraniego, aunque Ferrari abrió el fin de semana al frente en los entrenamientos de un Hungaroring que amenaza con apretar la pelea con Mercedes.

El piloto de Mercedes llega a Budapest después de ganar en Spa su sexta carrera de 2026 y con 204 puntos, una ventaja suficiente para marcharse de vacaciones en cabeza pase lo que pase este domingo. Lewis Hamilton es segundo con 159, a 45 puntos, y George Russell tercero con 154, a 50, así que la cita húngara arranca con Antonelli como referencia del campeonato aunque no con dominio claro en pista este viernes.

Eso importa especialmente en el Hungaroring. El trazado de 4,381 kilómetros y 14 curvas, programado a 70 vueltas, vuelve a presentarse como uno de los circuitos más estrechos y técnicos del calendario, con muy pocas oportunidades reales de adelantamiento. En ese escenario, la puesta a punto, el equilibrio del coche y, sobre todo, la clasificación ganan un peso decisivo para ordenar el fin de semana.

Ferrari fue quien mejor interpretó ese arranque. Charles Leclerc marcó el mejor tiempo de la primera sesión con un 1:19.075, y por la tarde Hamilton colocó al SF-26 al frente de la FP2 con un 1:18.729. Leclerc terminó segundo a 0.148 y Lando Norris tercero a 0.499, mientras Max Verstappen fue cuarto y Russell acabó quinto, ya cerca del segundo de desventaja.

El resultado del viernes deja a Ferrari como la amenaza más seria para Mercedes en una pista donde la potencia pura pesa menos que en Spa o Silverstone y donde el balance del coche puede marcar diferencias más visibles. Antonelli, líder del Mundial, cerró la segunda sesión en la 13ª posición, a 1.9 segundos del mejor tiempo, aunque lo hizo con neumático medio frente al blando utilizado por la mayoría de sus rivales directos.

En Mercedes, parte de la atención sigue puesta en Russell tras el golpe sufrido en Bélgica. El británico explicó antes del fin de semana que el equipo cree haber localizado el origen de los problemas de unidad de potencia que condicionaron su rendimiento en Spa. George Russell, piloto de Mercedes, dijo: “Estamos bastante seguros de que hemos controlado los problemas que tuvimos en Spa y debería ser fácil resolverlos”. Después añadió: “Esperamos y creemos que lo hemos solucionado, así que me siento más positivo”.

Russell sostuvo además que Mercedes apunta a un fallo de software, no a un problema relacionado con su pilotaje, una cuestión relevante en un fin de semana que llega justo después de su abandono en la primera vuelta de Bélgica tras tocarse con Hamilton. Si ese contratiempo está realmente resuelto, Mercedes debería recuperar parte de la solidez con la que Antonelli ha construido su ventaja en el campeonato.

El otro foco deportivo del viernes estuvo en Aston Martin. Hungría debía ser la primera gran prueba para las mejoras del AMR26 desarrolladas por Adrian Newey durante la primera mitad del año, pero el estreno quedó condicionado casi de inmediato por la avería de la suspensión trasera izquierda del coche de Lance Stroll en la FP1. El canadiense trompeó tras acelerar a la salida de la curva 2 y tuvo que detener el coche, un incidente que impidió al equipo reparar a tiempo el monoplaza para la FP2.

Con ese contratiempo, el primer juicio sobre el alcance real del nuevo paquete de Aston Martin queda aplazado, mientras Ferrari sale reforzada del viernes y Mercedes llega al sábado con la obligación de responder en la sesión que más puede decidir el fin de semana: la clasificación.

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