© Jonathan Borba

Antonelli golpea a Russell y se escapa en Miami

Kimi Antonelli salió del Gran Premio de Miami con 20 puntos de ventaja sobre George Russell en el Mundial, después de dominar el duelo interno de Mercedes durante todo el fin de semana y acentuar el contraste entre su progresión y las dificultades de su compañero en un circuito de muy poco agarre.

Russell llegaba a Miami como uno de los grandes favoritos al título, pero se fue admitiendo que no tuvo respuesta. En clasificación, Antonelli firmó la pole con un 1:27.798 y Russell solo pudo ser quinto, a 0.399 segundos, tras reconocer su propio error en el momento decisivo. “En la última curva de mi última vuelta cometí un error; iba unas tres décimas por delante”, dijo el piloto de Mercedes, antes de insistir en que Miami es una pista con la que “siempre” ha tenido problemas.

El británico repitió esa idea también después de la carrera. Definió Miami como “simplemente una carrera difícil” y explicó que la falta de agarre del asfalto le volvió a dejar fuera de su zona de confort. Russell sostiene desde el sábado que es un piloto “suave y preciso” y que en trazados así hay que aceptar que el coche deslice constantemente, algo que no encaja con su estilo. Aun así, rescató un dato útil del domingo: en las 10 últimas vueltas, Mercedes hizo grandes cambios en el diferencial y en el balance de frenos para acercarse al reglaje que Antonelli había usado durante el fin de semana. “Eso marcó una gran diferencia, pero como he dicho no fue un buen fin de semana”, señaló tras acabar cuarto.

Esa referencia al diferencial abrió además una crítica sobre la gestión del lado de Russell. Timo Glock, ex piloto y analista de Sky Deutschland, cuestionó que Mercedes esperara hasta el tramo final de la carrera para probar una dirección que ya estaba funcionando en el otro coche. Glock dijo que, si un piloto va “cuatro décimas de media” más lento que su compañero, “hay que reaccionar antes en el lado de George Russell”, y añadió que no entendía esperar “hasta el domingo en carrera, a las últimas 10 vueltas” para intentarlo.

Toto Wolff, jefe de Mercedes, defendió a Russell, pero su lectura del fin de semana también reforzó la sensación de que Antonelli llega lanzado. En su primera valoración para Sky Deutschland, Wolff dijo que Russell “pilló esto con el pie cambiado” porque “el asfalto es tan liso” y nunca fue una buena carrera para él. Acto seguido puso el foco en el italiano: “Kimi ha cogido ya ritmo de verdad y se ve que comete menos errores”.

Wolff no cree, sin embargo, que el pulso dentro de Mercedes esté decidido. Al ser preguntado por Glock si un veterano como Russell puede permitirse este tipo de fallos en la pelea por el campeonato, respondió que siempre habrá carreras en las que uno sea más fuerte y otras en las que sea más débil, y que eso “puede cambiar igual de rápido en la otra dirección”. Más tarde, en Sky UK, fue aún más explícito sobre Russell: “George es un killer”. Wolff recordó que le conoce desde las fórmulas júnior, aseguró que tiene el título en el punto de mira y dijo no tener “ninguna duda” de que ambos seguirán peleando por los puntos durante el resto de la temporada.

Ese respaldo llega en un momento delicado para Russell porque Miami no fue solo una derrota puntual, sino un fin de semana en el que Antonelli le superó de principio a fin. Ya en el sprint, el joven de Mercedes había estado por delante, y en el Gran Premio volvió a ser la referencia del equipo. Russell salvó el cuarto puesto, pero incluso en su propia explicación el balance quedó claro: solo encontró una pista de solución cuando copió al final parte del camino que había seguido su compañero.

Para Mercedes, la consecuencia inmediata es que su lucha interna ha cambiado de tono. Antonelli ya no aparece solo como el joven rápido que amenaza a Russell en clasificación, sino como el piloto que marca la dirección técnica y el que sale de Miami reforzado en la pelea por el título. Y para Russell, el siguiente paso pasa por demostrar que este fin de semana fue una excepción ligada al bajo agarre del circuito, no el inicio de una tendencia en la que su compañero de 19 años le ha tomado la delantera.