Michael Manning, ingeniero de control de Red Bull desde 2011 y responsable de los procedimientos de salida del coche de Max Verstappen, ya ha comenzado oficialmente en Williams como Chief Engineer – Trackside Engineering tras completar seis meses de gardening leave.
Su llegada a Grove convierte en oficial la salida de otro perfil clave de la estructura de Milton Keynes. Durante cerca de 15 años en Red Bull, Manning llegó a ejercer como Senior Trackside Control Engineer y ocupó un puesto central en procesos críticos del monoplaza, especialmente en la secuencia de salida, con la supervisión del embrague y de todos los elementos del launch sequence de Verstappen.
El movimiento también adquiere peso por el momento en que se produce. La marcha de Manning se enmarca en la fuga de talento que ha afectado a Red Bull en los últimos tiempos, con salidas previas de nombres como Adrian Newey, Jonathan Wheatley, Rob Marshall y Dan Fallows. En su caso, además, la pérdida toca un área especialmente sensible, porque el relato de su salida coincide con las dificultades que Red Bull y Verstappen han mostrado este año cuando se apagan los semáforos.
Manning había dejado su puesto en Red Bull al final de 2024, aunque siguió vinculado al equipo hasta el Gran Premio de Abu Dabi que cerró la temporada pasada. Su incorporación a Williams no se ha hecho efectiva hasta julio, una vez concluido el periodo de inactividad obligatorio.
El propio Michael Manning, ya como nuevo Chief Engineer – Trackside Engineering de Atlassian Williams F1 Team, anunció el cambio en LinkedIn. “Estoy encantado de compartir que he comenzado un nuevo desafío como Chief Engineer – Trackside Engineering de Atlassian Williams F1 Team”, escribió. Después explicó el motivo de su elección: “Hay un hambre real en Grove por volver a la parte delantera de la parrilla, y estoy deseando asegurarme de que el excelente trabajo de la fábrica se traduzca en una ejecución impecable en el circuito”.
Williams gana así un refuerzo de peso para el proyecto liderado por James Vowles, en un momento simbólico para el equipo con su 50º aniversario en el horizonte. Manning también subrayó el componente personal de la operación al destacar que volverá a trabajar con Carlos Sainz y Alex Albon, con quienes ya había coincidido al inicio de sus carreras, una conexión que encaja con el objetivo de convertir el trabajo de fábrica en rendimiento visible en pista.
© Jonathan Borba