Giedo van der Garde cree que Max Verstappen puede dejar Red Bull antes que Gianpiero Lambiase, pese a que la salida de su ingeniero a McLaren ya está fijada para 2028, porque entiende que el neerlandés solo seguirá donde tenga un coche capaz de ganar carreras y títulos.
En su columna en Formule 1 Magazine, el ex piloto neerlandés fue tajante al responder quién saldrá antes de Red Bull: Verstappen o Lambiase. “Apuesto por Max”, escribió. “Red Bull no tiene las cosas en orden y Max solo quiere estar en un coche con el que pueda ganar carreras y títulos. Creo que Max dará un paso adelante después de esta temporada”.
Esa idea conecta con el deterioro competitivo del equipo de Milton Keynes y con una pregunta que ya no gira solo en torno a la marcha de Lambiase, sino al margen real que tenga Red Bull para reaccionar en 2026. En declaraciones a RacingNews365, Van der Garde rebajó la urgencia de un veredicto inmediato al recordar que es “todavía demasiado pronto en la temporada”, pero dejó claro cuál será el factor decisivo: la dirección que tome Red Bull este año y cómo evolucione el RB22 frente al progreso de los rivales.
Para Van der Garde, la lógica de Verstappen es simple. Quiere “el mejor coche” para ganar campeonatos y carreras. Por eso ve posible que siga siendo leal si Red Bull logra enderezar la situación, como ya ocurrió el año pasado, cuando el equipo dio un giro y “de repente” volvió a tener un coche con el que podía ganar. Pero también lanzó una advertencia clara: “Pero muy sinceramente, si eso no ocurre, entonces tiene que mirar a su alrededor”.
Lambiase es una parte central de ese contexto, aunque no necesariamente la pieza que decidirá el futuro de Verstappen. El británico-italiano ha trabajado con él desde 2016 y su asociación ha estado detrás de los cuatro títulos del campeón neerlandés. Su marcha a McLaren en 2028, para asumir un papel de alta dirección, cierra una de las relaciones más sólidas del paddock, pero Van der Garde no la interpreta como una ruptura traumática. Al contrario, la definió como “una oportunidad magnífica” y defendió que Red Bull debería mantener esa colaboración “hasta el último día” porque sigue siendo “un activo valioso para el equipo y para Max”.
El propio Verstappen respaldó públicamente la decisión de su ingeniero. Explicó que Lambiase le pidió su opinión antes de aceptar la oferta y que él le respondió que debía hacerlo “100 percent”. También dejó claro el vínculo entre ambos al afirmar que son “amigos para toda la vida” y que el cambio daba “seguridad para su familia”.
Lo que sí cambia la salida de Lambiase es el ruido alrededor del futuro de Verstappen, en un momento en el que Red Bull ya no está en la posición dominante de otras temporadas. Van der Garde no descartó que, si la mejora no llega, el neerlandés empiece a mirar opciones fuera. Citó a Ferrari como un destino perfectamente posible porque es “una marca para la que todo el mundo quiere correr” y porque, a su juicio, es el equipo que mejor ha entendido el nuevo reglamento este año. También mencionó a Mercedes y McLaren, y añadió que para Verstappen “seguro que será el top 3” donde se juegue cualquier decisión.
Aun así, su mensaje de fondo no es que la salida sea inminente, sino que el reloj competitivo ya está en marcha para Red Bull. Si el equipo consigue devolver a Verstappen un coche ganador, podrá retenerle. Si no lo hace, la marcha de Lambiase puede acabar siendo solo la primera señal visible de un cambio mucho mayor.
© Spencer