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Mercedes teme una parrilla más apretada en Miami

Mercedes afronta el regreso de la Fórmula 1 en Miami con pleno de victorias, pero Toto Wolff cree que esa ventaja puede reducirse tras el parón de cinco semanas y espera que la parrilla esté “más apretada” este fin de semana.

El jefe de Mercedes explicó en la previa oficial del equipo para el Gran Premio de Miami que la pausa no invita a la complacencia pese al arranque dominante de 2026. “Después de un mes sin correr, estamos listos para volver a la pista”, señaló Wolff, antes de precisar que la escudería aprovechó ese tiempo para “analizar con honestidad las primeras carreras, corregir nuestras debilidades y seguir elevando nuestro nivel”. Su aviso fue claro: “Hemos empezado bien la temporada, pero eso cuenta de muy poco si te quedas parado”.

Ese mensaje llega después de un inicio perfecto para Mercedes, ganador de las tres primeras citas del año. George Russell venció en Australia, mientras Andrea Kimi Antonelli se impuso en China y Japón, resultados que han situado al equipo al frente del campeonato con sus dos pilotos en las primeras posiciones.

Aun así, Wolff da por hecho que el resto de la parrilla también ha aprovechado la interrupción del calendario, provocada por las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudí. “Sabemos que nuestros competidores también habrán utilizado este tiempo de forma eficaz para mejorar sus paquetes y profundizar en la comprensión de sus coches, así que esperamos que la parrilla esté más apretada en Miami”, dijo. “Esa es la realidad de la F1; es un desafío que no solo aceptamos, sino al que debemos responder”.

El regreso a Florida no solo pondrá a prueba si Mercedes puede sostener su dominio. Durante el parón, la F1, la FIA y los equipos también acordaron ajustes reglamentarios con la intención de corregir problemas vistos en las primeras carreras y mejorar el espectáculo, especialmente en clasificación, con medidas para reducir el superclipping y responder a preocupaciones de seguridad en lluvia y en las salidas.

Wolff defendió esos cambios como una corrección medida, no un giro radical. Toto Wolff, jefe de Mercedes, afirmó que “los ajustes reglamentarios son una evolución más que una revolución, diseñados para construir sobre la calidad de las carreras que hemos visto hasta ahora y al mismo tiempo permitir que los pilotos empujen al límite”. Añadió que esas modificaciones “respetan el ADN de nuestro deporte” y que está “convencido de que contribuirán a un espectáculo todavía mejor en el futuro”.

Parte de ese efecto podría empezar a verse pronto, con previsión de lluvia para el domingo en Miami, aunque el impacto más amplio de los retoques técnicos quizá no se aprecie del todo hasta el Gran Premio de Canadá, donde las rectas largas consecutivas deberían llevar la gestión de energía mucho más cerca de su límite. Para Mercedes, eso deja a Miami como una primera referencia inmediata: comprobar si su dominio inicial era una base sólida o una ventaja que el parón ya ha empezado a recortar.