Audi arranca el GP de Miami como un reinicio inmediato de su proyecto en Fórmula 1: será su primera carrera sin Jonathan Wheatley y la primera con Allan McNish como nuevo Racing Director, en un fin de semana al sprint que debe aclarar si el equipo puede transformar un arranque irregular en una lucha real por los puntos.
La cita de Estados Unidos llega después de cinco semanas sin competir y tras una reorganización del mando en pista. Wheatley ha dejado el equipo y McNish, ex piloto de Fórmula 1, asumirá en Miami la dirección deportiva sobre el terreno junto a Mattia Binotto, director de operaciones, en lo que supone el inicio de una nueva etapa para una estructura que todavía busca estabilidad en sus primeros grandes premios como fabricante.
Allan McNish, nuevo Racing Director de Audi Revolut F1 Team en declaraciones del equipo, admitió que el fin de semana supone “un momento muy orgulloso para mí al asumir este nuevo papel dentro del equipo”. McNish, que ya había formado parte del proyecto en los últimos años, situó el objetivo competitivo con claridad: Miami debe servir para ver “dónde estamos en comparación con nuestros competidores” después de haber analizado en detalle todos los datos de las tres primeras carreras.
Ese examen llega con motivos para la cautela. Audi ha estado cerca del top 10 con frecuencia y sumó en su debut gracias a los dos puntos de Gabriel Bortoleto, pero sigue anclada en ese botín tras las tres primeras pruebas de 2026. El equipo tampoco consiguió llegar al Gran Premio en dos ocasiones y ha perdido terreno por problemas menores repetidos, incluidos errores en las paradas en boxes.
McNish explicó que el trabajo del parón se centró en “las áreas que pueden marcar la diferencia” y que ahora toca aplicar esas conclusiones en un formato especialmente exigente. “El objetivo del fin de semana es aplicar lo aprendido y construir sobre lo que hemos visto hasta ahora, especialmente en un evento sprint, donde todo está más comprimido y el margen de error se reduce”, señaló.
Esa necesidad de ejecutar sin fallos resume también el reto de Nico Hülkenberg, que llega a Miami tras dos 11º puestos consecutivos. Nico Hülkenberg, piloto de Audi, dijo que el descanso permitió entender “qué necesitamos mejorar, especialmente para completar un fin de semana entero” y resumió el siguiente paso con una frase directa: “Ahora se trata de ejecutar”.
El alemán insistió en que la urgencia aumenta en otro fin de semana sprint, con una sola sesión de entrenamientos para afinar el coche. “Cada sesión cuenta de verdad”, señaló Hülkenberg, antes de fijar la meta en “darnos una oportunidad real de luchar por los puntos”.
Bortoleto, por su parte, sigue siendo el autor de los únicos puntos de Audi en este inicio de temporada. Durante la pausa trabajó con el equipo tanto en Hinwil como en Neuburg para buscar mejoras, un proceso que, según explicó Gabriel Bortoleto, piloto de Audi, “fue útil, pero ahora tengo muchas ganas de volver al coche”. Su enfoque para Miami también apunta a la ejecución inmediata: aprovechar al máximo el único entrenamiento y colocarse en una buena posición desde el principio.
Ahí está la cuestión central del fin de semana para Audi. Las tres primeras carreras le han dado una base para pelear cerca de la zona de puntos, pero no la consistencia necesaria para convertir ese potencial en resultados. Miami, con nuevo mando en el muro y un formato que castiga cualquier error, será la primera medida real de si la etapa de McNish puede cambiar esa tendencia.
© Spencer