Cadillac estrenará en el GP de Miami su primer gran paquete de evolución del MAC-26, una actualización clave con la que quiere acercarse al grupo medio después de haber pasado las tres primeras carreras peleando sobre todo con Aston Martin en la zona trasera de la parrilla.
La importancia del paquete va más allá del simple debut de piezas nuevas. Miami es la primera carrera de casa del equipo en la Fórmula 1 y también un fin de semana sprint, así que Cadillac sabrá casi de inmediato si el salto esperado es real o si su desventaja sigue siendo demasiado grande frente a sus rivales directos.
Graeme Lowdon, director del equipo Cadillac, explicó antes del fin de semana a medios como Crash.net que se trata de un paquete “bastante sustancial” repartido por varias áreas del coche. La base de la evolución está en el suelo, aunque también incluye cambios en los conductos de freno delanteros y traseros, en el alerón delantero y en otras piezas pequeñas distribuidas por todo el monoplaza. Según Lowdon, la actualización mezcla ganancia aerodinámica con “un poco de reducción de peso”.
Valtteri Bottas dejó claro dónde espera Cadillac encontrar la mayor parte del tiempo por vuelta. “La mayor parte de esta actualización consiste simplemente en más carga aerodinámica en todo tipo de velocidades”, dijo el finlandés. También rebajó la importancia relativa del ahorro de peso: “Sigue siendo la mayor ganancia de tiempo que vamos a conseguir. La reducción de peso ayuda, claro, pero no es tan significativa como el déficit que teníamos en aerodinámica.”
Ese es el punto central del fin de semana para Cadillac. Hasta ahora el equipo ha logrado batir con regularidad a Aston Martin, pero le ha faltado ritmo frente a los coches que tiene por delante. Bottas cree que, por su punto de partida, Cadillac puede aspirar a un salto mayor que algunos rivales. “Espero que podamos dar un paso más grande que algunos otros equipos, porque en teoría deberíamos poder hacerlo desde donde empezamos”, señaló. “Ese es el objetivo. Y mañana por la noche ya sabremos más o menos dónde estamos.”
La referencia llegará muy pronto porque Miami solo ofrece una sesión de entrenamientos al ser fin de semana sprint, aunque ampliada en 30 minutos. Eso limita el margen para analizar un paquete tan amplio, pero también convierte la clasificación sprint del viernes por la tarde en una primera prueba directa del nivel real del coche.
Lowdon insistió en que el valor de la mejora solo puede medirse en términos relativos. “No sabemos lo que están haciendo los demás”, admitió. “Lo único que importa es ese delta relativo. Pero somos razonablemente optimistas.” Bottas coincidió en esa cautela: Cadillac sabe que su coche será más rápido que en las carreras anteriores, pero no cuánto habrá progresado respecto al resto de la parrilla.
Para el jefe del equipo, haber llevado un paquete de este tamaño ya en la cuarta cita del año es una señal positiva del trabajo interno de una estructura todavía nueva. Lowdon explicó que el equipo ha producido un juego completo de piezas con repuestos y que eso refleja un avance que no se limita al rendimiento en pista. “No se trata solo de poner en marcha un equipo de carreras, sino de poner en marcha la fabricación, todos los procesos y procedimientos, desde las compras hasta la producción interna. Todos esos sistemas son completamente nuevos.”
Por eso Cadillac observará “con gran interés” el comportamiento de la actualización en Miami. Lowdon recordó que aún hay “muchísimo que verificar”, tareas que en otros equipos ya forman parte de una rutina asentada. En ese contexto, el estreno del paquete también funciona como examen para el diseño, la producción y la ejecución operativa de toda la organización.
Aun con la expectación que genera la mejora, Cadillac no quiere adelantar objetivos absolutos. Lowdon recalcó que “todavía es todo muy temprano” después de solo tres grandes premios y evitó revisar al alza las metas deportivas del proyecto. El éxito en Miami pasa menos por una posición concreta y más por confirmar progreso real respecto a Suzuka y comprobar si el MAC-26 por fin puede empezar a recortar la distancia con el midfield.
© Spencer