George Russell convirtió un fin de semana gris en Silverstone en un segundo puesto improbable, al remontar desde una caída a la séptima plaza por un pinchazo lento y recortar a 25 puntos la ventaja de Andrea Kimi Antonelli en el campeonato, aunque dejó claro que ni su rendimiento ni el de Mercedes estuvieron al nivel de una lucha por el título.
El piloto de Mercedes parecía encaminado a perder cualquier opción de podio cuando sufrió el problema mientras peleaba con Max Verstappen y Lewis Hamilton por la tercera posición. El pinchazo lento obligó a una parada no prevista en torno a la vuelta 35 y lo devolvió a pista en P7, pero el final de carrera lo cambió todo: el abandono de Verstappen, la parada de Hamilton bajo Safety Car y los problemas de Antonelli abrieron la puerta a un inesperado P2, por detrás de Charles Leclerc, en una prueba de 52 vueltas.
Russell admitió que el resultado no reflejaba la verdadera jerarquía del fin de semana. Antonelli había sido más rápido desde antes, ganó la Sprint, logró la pole y en carrera llegó a estar cerca de nueve segundos por delante tras 20 vueltas, mientras perseguía a Leclerc. Russell, en cambio, arrastró dudas de ritmo desde el viernes y salió de Silverstone más preocupado por eso que satisfecho por el trofeo.
George Russell, piloto de Mercedes, lo resumió así: “Es importante seguir luchando, pero la verdad es que ha habido muchas cosas este fin de semana que no entendemos realmente. La prestación no fue lo bastante buena y, si soy brutalmente honesto, no voy a luchar por un campeonato si las prestaciones continúan así”. También fue aún más lejos al valorar el domingo: “No me voy de este fin de semana satisfecho. Acepto el resultado, pero me habría ido más satisfecho de Canadá cuando me retiré liderando que hoy estando segundo. Hoy no merecía estar donde he terminado”.
Su lectura de la carrera fue igual de directa. Russell consideró que el tercer puesto era el desenlace lógico antes del pinchazo, no el segundo que finalmente heredó en el caos de las últimas vueltas. “La P3 probablemente habría sido justa y habría sido un buen resultado por detrás de Charles y Kimi. Luego llegó el pinchazo y no podía creer mi mala suerte. Si me hubieran dicho que iba a terminar segundo, ni siquiera habría podido comprender cómo eso era posible. Así que estoy muy agradecido por haber subido al podio”, dijo.
El golpe para Antonelli fue lo que dio valor extra a la recuperación de Russell. El líder del campeonato acabó 16º después de sufrir un fallo en el protector de rueda o tapa de llanta y recibir además una penalización de cinco segundos por límites de pista. Eso permitió a Russell sumar 18 puntos más que su compañero en Silverstone y reducir la desventaja en la general hasta 25 puntos.
El cambio es significativo porque tras Mónaco la distancia entre ambos era de 68 puntos. Silverstone no resolvió las dudas de Russell sobre el coche ni sobre su propio nivel, pero sí volvió a meterlo de lleno en una pelea por el campeonato que hace pocas carreras parecía escaparse.
© Jonathan Borba