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Red Bull se cita con la FIA por su peso fuera de la F1

Oliver Mintzlaff y Mark Mateschitz se reunirán con el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, durante el fin de semana del Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, y varias fuentes sitúan como asunto principal el papel de Red Bull en distintas categorías del automovilismo vinculadas a la federación.

La presencia de ambos refuerza la dimensión de la cita. Mintzlaff, director ejecutivo de proyectos corporativos de Red Bull GmbH, supervisa los programas de Fórmula 1 de Red Bull Racing y Racing Bulls. Mateschitz, hijo del fallecido Dietrich Mateschitz, posee el 49% de Red Bull GmbH.

La reunión no se plantea como una conversación aislada en el paddock. Será la continuación de los contactos iniciados en junio en París entre Mintzlaff y Ben Sulayem para abordar la implicación de la compañía en el automovilismo.

Ahí está la clave del encuentro. Más allá de la Fórmula 1, Red Bull fue durante una década socio de los derechos comerciales del Mundial de Rally y mantiene una implicación relevante en el Campeonato de Europa de Rallycross de la FIA, además de otros campeonatos. Ese peso en varias ramas del deporte explica que Silverstone sirva para discutir su relación más amplia con la FIA y su papel futuro dentro de ese ecosistema.

En paralelo, también aparecerá sobre la mesa el conflicto técnico por el ADUO. Red Bull quedó fuera del mecanismo de compensación después de que la FIA considerara que su motor era el más fuerte en potencia del motor de combustión interna, mientras que Mercedes HPP, Audi, Ferrari y Honda habrían recibido tokens de actualización.

Esa valoración no ha convencido a la estructura de Milton Keynes. Según informó Erik van Haren en De Telegraaf, la FIA destinó a diez personas durante ocho días para revisar toda la documentación presentada por Red Bull y este fin de semana explicará en Silverstone, punto por punto, el procedimiento seguido y los datos utilizados. Aun así, esa revisión, según Van Haren, “no ha servido para que la FIA cambie de opinión”.

Representantes de Red Bull Racing ya se han reunido varias veces en las últimas semanas con el departamento técnico de la FIA para tratar el ADUO, y esas conversaciones seguirán después de Silverstone. Pero el mensaje que deja esta cita es más amplio: Red Bull lleva a su cúpula empresarial y accionarial a hablar con Ben Sulayem no tanto por un resultado de carrera, sino por su influencia en varias categorías y por cómo quiere situarse dentro del automovilismo ligado a la FIA.