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Red Bull confirma su salto con Verstappen y Hadjar

Red Bull salió del Gran Premio de Bélgica con Max Verstappen tercero e Isack Hadjar sexto, un resultado que refuerza la sensación de que el RB22 por fin ha recuperado competitividad tras un inicio de 2026 lleno de carencias y altibajos.

En Spa-Francorchamps, el podio de Verstappen fue además el número 300 de Red Bull y el 130º de su carrera, pero el fin de semana del equipo no se explicó solo por ese dato. Hadjar arrancó 21º por una sanción de parrilla, ganó 15 posiciones y terminó sexto, una remontada que dejó a Red Bull con dos coches fuertes en un circuito que castiga cualquier debilidad de equilibrio.

Laurent Mekies, jefe del equipo Red Bull, interpretó el resultado como una confirmación del progreso reciente. “Hemos dado un paso después de Austria”, dijo tras la carrera, antes de subrayar que pelear por el podio en Spa, después de un fin de semana “un poco más difícil” en Silverstone, demuestra avance real. Aun así, advirtió que Andrea Kimi Antonelli sigue teniendo una ventaja “considerable” y que el equipo trabaja “a fondo para cerrar esa diferencia”.

La carrera también dejó la sensación de que Red Bull pudo haber sacado todavía más. Mekies sostuvo que Verstappen iba camino de la segunda posición “por méritos propios” antes de la aparición del Virtual Safety Car, una intervención que “nos penalizó”. Sobre Hadjar, añadió que su sanción en parrilla fue “un golpe de mala suerte”, porque cree que sin ella habría estado por delante de Charles Leclerc.

Ese contexto hace que el sexto puesto de Hadjar tenga aún más peso. Mekies calificó su actuación como “sin ninguna duda su mejor carrera con nosotros” después de destacar que mantuvo detrás a Lando Norris y rodó al ritmo de los tres primeros. También señaló que cada vez que se sube al coche sigue progresando, algo que considera clave ahora que Red Bull cuenta con dos monoplazas capaces de sumar delante.

Jolyon Palmer, ex piloto de Fórmula 1, fue en la misma dirección en su última columna para F1. Para él, la gran noticia para Red Bull es que ahora “parece competitivo en una amplia variedad de circuitos”, algo especialmente relevante después de los problemas del inicio de temporada. Palmer recordó que ambos pilotos sufrían entonces por la falta de carga aerodinámica y por una ausencia de consistencia en el equilibrio “no solo de una vuelta a otra, sino incluso de curva a curva”.

Spa, según Palmer, era una prueba especialmente exigente para medir esa evolución, porque sus curvas largas y rápidas exponen por completo cualquier desequilibrio del coche. Por eso dio valor al hecho de que Red Bull mostrara “un ritmo impresionante desde las primeras vueltas de los entrenamientos”, una señal de que el RB22 ya no depende de un tipo concreto de trazado para ser competitivo.

Palmer también vio en Hadjar otra prueba de ese avance estructural. Definió Spa como su mejor fin de semana hasta ahora y escribió que fue “prácticamente impecable”. Fue más allá al asegurar que Red Bull no tenía un segundo piloto “tan consistentemente rápido” desde Daniel Ricciardo en 2018, y que eso ya se está traduciendo en puntos valiosos para un equipo que, al menos en Spa, pareció más cerca de volver a la pelea constante por las victorias.