Oscar Piastri y Sergio Pérez sostienen que la mayor desventaja para los pilotos no europeos no aparece una vez llegan a la Fórmula 1, sino mucho antes, en un camino de acceso centrado en Europa que les obliga a mudarse siendo muy jóvenes.
Pérez dijo que “el camino hacia la Fórmula 1 es definitivamente más fácil para un piloto europeo porque está basado en Europa”, y añadió que quienes vienen de fuera “tienen que llegar aquí a una edad muy temprana”, con otros problemas asociados a ese traslado precoz. Su argumento es que la diferencia principal no está en el nivel de oportunidades dentro de la categoría, sino en todo lo que hace falta para alcanzar la parrilla.
Piastri, que se trasladó desde Australia a Europa durante su etapa en las categorías inferiores, coincidió con ese diagnóstico. “El camino hacia la F1, mudarte a Europa de niño, probablemente sea el mayor desafío”, dijo el australiano.
El debate encaja con la composición actual de la parrilla. Solo siete de los 22 pilotos del campo de 2026 nacieron fuera de Europa, y el último campeón del mundo no europeo citado en este contexto sigue siendo Jacques Villeneuve en 1997.
Tanto Piastri como Pérez insistieron en que, una vez superada esa barrera inicial, el panorama se equilibra mucho más. Pérez afirmó que “una vez llegas a la Fórmula 1, siento que todos tienen las mismas oportunidades”, aunque matizó que el éxito depende en gran medida del momento de la carrera de cada piloto y de su situación con el equipo. “Si estás en el lugar correcto, en el momento correcto, entonces serás muy exitoso”, señaló.
Pérez también remarcó que la categoría ya ha tenido pilotos no europeos muy exitosos, por lo que, a su juicio, la diferencia decisiva sigue estando en la fase previa a la F1 y no en lo que ocurre después dentro del campeonato.
Piastri apuntó que, una vez dentro, la nacionalidad también puede jugar a favor. Dijo que él y Pérez son “los únicos de nuestro país en la parrilla”, algo que trae “aspectos positivos”, aunque mantuvo que el recorrido hasta llegar exige “unas cuantas decisiones más difíciles”. Esa lectura deja el foco en el verdadero filtro del sistema: no tanto triunfar en la Fórmula 1 como conseguir entrar en ella desde fuera de Europa.
© Yu Chu Chin