Jolyon Palmer cree que Fred Vasseur lo tendría muy difícil para controlar una lucha interna por el título entre Lewis Hamilton y Charles Leclerc si Ferrari les da un coche ganador y ambos ruedan al mismo nivel.
En el podcast F1 Nation, el expiloto de Fórmula 1 sostuvo que el perfil de ambos pilotos hace especialmente delicada cualquier pelea directa dentro del equipo. Hamilton llega como siete veces campeón del mundo y Leclerc como un “talento generacional” que todavía persigue su primer título, una combinación que, a juicio de Palmer, hace poco probable que alguno acepte un papel secundario si Ferrari entra de lleno en la pelea.
“También hay un poco de ego, hay ego en todo el mundo”, dijo Palmer. “No puedes aceptar ser segundo, tienes que pensar: ‘Soy el mejor, este título es mío’”. A partir de ahí, lanzó su aviso más rotundo: “No creo que haya manera de que Fred pueda manejarlo, si están al mismo nivel y tienen el mejor coche”.
La advertencia llega después de dos roces entre los pilotos de Ferrari esta temporada. Tras su contacto en China, Hamilton restó importancia al incidente y dijo: “Creo que hubo un momento en el que nos tocamos, pero fue sutil, solo un beso. Así que está bien”. Más tarde, en Japón, Leclerc explicó otro toque entre ambos cuando intentaban batirse en pista: “Estuvimos muy cerca. Luego me atacó otra vez y nos tocamos. Tuve miedo de haber pinchado”.
Vasseur, por ahora, ha respaldado que sus pilotos compitan. El jefe de Ferrari aseguró que hay un “gran respeto por parte de ambos” y defendió que “son profesionales, y creo que en esta situación tiene sentido dejarles correr”. También admitió el riesgo de ese enfoque al reconocer que una batalla así puede “parecer completamente estúpida media hora después”, aunque considera que también es una forma de construir el equipo.
Palmer, sin embargo, puso el foco en el verdadero problema de gestión cuando una rivalidad interna escala de una pelea por posición a una lucha por el campeonato. Recordó el precedente de Mercedes con Hamilton y Nico Rosberg y señaló que incluso las amenazas más duras de un jefe de equipo suelen quedarse en palabras. Citó la advertencia de Toto Wolff de que “quizá deberíamos sentarlos una carrera” como “la última amenaza”, antes de cuestionar su viabilidad real.
Para Palmer, sanciones de ese tipo son impracticables en la Fórmula 1 moderna. “No puedes poner a un piloto reserva. ¿Hasta qué punto sería injusto? Así que estas cosas son fantasías. No son factibles cuando estás realmente en esa posición”, dijo. También añadió que, con contratos de por medio y dos pilotos de ese calibre disputándose el mismo objetivo, el margen de maniobra del jefe de equipo se reduce al mínimo.
Esa es la duda que deja sobre Ferrari: si Hamilton y Leclerc acaban luchando con el mejor coche de la parrilla, Palmer no ve una herramienta real con la que Vasseur pueda impedir que esa batalla se convierta en un problema mayor dentro del garaje.
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