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Messi irrumpe en Mercedes tras la victoria de Antonelli

Lionel Messi felicitó a Kimi Antonelli en el hospitality de Mercedes tras la victoria del italiano en el Gran Premio de Miami 2026, cerrando una visita sorpresa que cambió por completo el ambiente del paddock en el momento de mayor celebración del equipo.

En un fin de semana marcado en lo deportivo por otro golpe de autoridad de Antonelli, la aparición del futbolista argentino desvió durante horas la atención habitual de coches y pilotos. Messi llegó sin aviso previo al Autódromo Internacional de Miami, acompañado por su familia y con un perfil relajado, pero en cuanto fue localizado las cámaras empezaron a seguirle de forma masiva.

Mercedes alimentó ese foco con una de las imágenes más comentadas del fin de semana, la de Messi sentado en un monoplaza de Fórmula 1 dentro de su garaje. La escena, poco habitual para alguien ajeno al equipo, generó una fuerte reacción en redes sociales y amplificó todavía más una visita que ya se había convertido en noticia por sí sola.

Otro momento muy compartido fue su encuentro con Franco Colapinto. Hubo abrazos y fotos, también con la familia del piloto argentino, en una secuencia que reforzó el impacto de Messi fuera de la pista en un fin de semana que, aun así, tuvo su centro competitivo en la actuación de Antonelli.

El piloto de Mercedes convirtió en Miami su tercera pole de la temporada 2026 en su tercera victoria, enlazó su tercer triunfo consecutivo y salió de la cuarta cita del año con 20 puntos de ventaja sobre su compañero George Russell. Según el resumen del fin de semana, también se convirtió en el primer piloto en transformar sus tres primeras poles en victorias.

Después de la carrera, Mercedes mostró a Antonelli regresando con el equipo todavía exhausto por el esfuerzo en Florida. Andrea Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, describió así la prueba: “Fue duro. Hacía mucho calor. Muchísima humedad”. Luego añadió que el tramo final se le hizo especialmente largo: “Fue intenso. En algunos momentos miraba la pantalla cuando iba con el duro, veía que quedaban 20 vueltas y pensaba: ‘No, solo quiero que esta carrera se acabe’. Decía: ‘Por favor, por favor, que se termine, por favor, que se termine rápido’”.

Fue en ese recorrido por el hospitality cuando Messi se acercó para felicitarle. La imagen unió al campeón del mundo del fútbol con el líder emergente de la Fórmula 1 en el punto más alto del fin de semana de Mercedes, y el equipo la resumió en redes como “Miami magic. An unforgettable day”.

Antonelli, sin embargo, rebajó cualquier exceso de euforia pese a su arranque de temporada. “Esto es solo el principio. El camino aún es largo. Estamos trabajando muy duro y el equipo está haciendo un trabajo increíble”, dijo. Después insistió en el peso del grupo en su rendimiento: “Sin ellos no estaría aquí, así que gracias a ellos y a mi familia. Voy a disfrutar esta y luego volver al trabajo”.

Ese contraste entre la dimensión global de Messi y la serenidad de Antonelli explica por qué la escena tuvo tanto impacto en Miami. Mercedes se llevó la victoria, reforzó el liderato del campeonato con su joven de 19 años y, en medio de esa celebración, convirtió una aparición inesperada en una de las imágenes más potentes de la temporada antes de viajar a Canadá.