La ausencia de “straight mode” en el GP de Mónaco ha abierto una oportunidad técnica inesperada: varios equipos de Fórmula 1 han rediseñado la zona del actuador del alerón trasero para añadir winglets dentro de las cajas de legalidad de la FIA y ganar carga aerodinámica con el ala fija, con Mercedes y Red Bull al frente de esa tendencia.
En Montecarlo, por primera vez esta temporada, los flaps no podrán alternar entre “corner mode” y “straight mode”, así que el mecanismo habitual de activación del alerón trasero deja de ser necesario durante el fin de semana. Eso ha convertido en aprovechable una pequeña caja rectangular situada sobre el alerón trasero, un volumen reglamentario que normalmente aloja la función de DRS o del aero activo y que ahora puede destinarse a generar apoyo extra.
Mercedes ha llevado esa idea mucho más lejos que nadie. Su solución, descrita como una “serie de perfiles sobre una enredadera”, parte de un pilón anclado al mainplane que sostiene una cascada de tres winglets y otro elemento adicional en la parte superior. Detrás aparecen dos bancos más de dos winglets, con el último montado sobre el flap superior del alerón trasero. El winglet final de cada cascada incorpora además un Gurney flap en el borde de salida.
Red Bull ha optado por una interpretación más contenida, pero también claramente visible. El equipo ha modificado la carcasa estándar del actuador para integrar dos winglets apilados en la parte superior del mecanismo central, encerrados por endplates.
La lógica de estas piezas encaja especialmente bien en Mónaco. En un circuito de baja velocidad y rectas demasiado cortas para que la resistencia aerodinámica sea un factor limitante real, los equipos pueden permitirse priorizar casi por completo la carga y la tracción a la salida de curva. Por eso se utilizan los alerones más cargados del año sin pagar una penalización significativa en velocidad punta.
Más allá de sumar superficie, estos winglets también pueden reforzar el trabajo del propio alerón trasero. Su función potencial es crear upwash para ampliar la zona de baja presión detrás del coche y, si ese efecto interactúa con el difusor, aumentar la succión y acelerar el flujo bajo el monoplaza. En términos de rendimiento, eso convierte una pieza que en condiciones normales sería casi residual en una vía directa para exprimir apoyo en la pista donde más importa la carga pura.
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